Luchadores por la Libertad

Estación X del planeta Y en el sistema Z.
Una cantina de la zona de ocio y esparcimiento

En una mesa de la sección apartada se encuentran dos hombres charlando tranquilamente. La conversación discurre, como todas las conversaciones de bar en las que hombres y alcohol van de la mano, por todos los temas posibles y típicos: política, mujeres, naves, mujeres, ordenadores, mujeres, retos, mujeres… y más mujeres.

Pero en el momento en que la voluptuosa camarera que les limpia la mesa y sirve otra ronda se da la vuelta, no pueden evitar seguir esas curvas con la mirada. Cuando vuelven a mirarse, ya no queda nada que decir sobre las mujeres (sobre todo las mujeres como esa, inalcanzables para gente como ellos), así que toca cambiar de tema.


  • Y dime — dice el hombre del uniforme militar — ¿Cuáles son tus planes actuales?
  • La verdad — dice el sengundo hombre, vestido con unos vaqueros desteñidos y una camiseta de death metal de talla amplia que ni así puede ocultar la generosa barriga— es que no sé bien que hacer… he probado de todo, desde seguir la ley a saltármela. De ir de buen samaritano a hacer de pirata espacial. He explorado y he descubierto mundos. He hecho contrabando. He ayudado al imperio y a la federación, incluso a veces al mismo tiempo… poco queda ya por hacer.
  • Y de todas esas cosas, ¿cuál es la que más te ha gustado?
  • Ya me conoces, de vez en cuando me gusta largarme de aquí, meterme en la nave con la única compañía de Eva y salir a lo desconocido.
  • Algún día tienes que presentarme a esa chica de la que tanto hablas pero que luego nadie conoce… seguro que es una invención tuya —dice el primero con un deje de ironía
  • Eso ni lo sueñes… Eva es lo mejor que me ha pasado jamás, y desde luego no se la pienso presentar a un impresentable pervertido como tu
  • ¡Mira quién habla!
  • ¡Oye! Que yo soy un caballero
  • Sí… eso me han dicho… que menuda fama te has ganado con esas tonterías tuyas de salir vestido de payaso a la caza de piratas. Aunque he de reconocer que si lo que querías era labrarte un nombre, te lo has montado bien… ahora tu fama te precede… ya no hay mundo habitado en el que no se haya oído hablar del pirado del casco de papel de alumino.
  • Dirás lo que quieras, pero ahora la gente sabe a qué atenerse cuando se encuentran con mi escudo de armas
  • Sí… desde luego… con un gilipollas con más potencia de fuego que neuronas…
  • Tú mismo… envidia es lo que tienes
  • Sí, claro… si tú lo dices…

Mientras los dos hombres discuten y se rien a partes iguales, en la holonet empieza a sonar la musiquilla del famoso programa de exploración espacial “Bienvenidos a lo Desconocido”. Ambos dirigen la mirada hacia el proyector mientras se comen con la mirada a la presentadora del programa. Allí se encuentra el comandante Archy Maximus, contando con pelos y señales sus hazañas por lo desconocido. A medida que habla el rostro del segundo hombre no hace más que cambiar a una expresión cada vez más enfadada.


  • ¿Pero quién se ha creído ese advenido que es? Menudo farsante…
  • ¿Y ahora qué te pasa? — pregunta el primer hombre
  • Que está vendiéndose como si fuera la gran cosa, cuando lo máximo que ha hecho alguna vez es ir a Sagittarius A y volver en dos días. Vale que ha tenido que exprimir al máximo su nave… pero eso es algo que cualquiera puede hacer con una buena nave. No es la gran cosa.
  • ¿Y? Sigue siendo una buena proeza de exploración…
  • Eso de exploración no tiene nada… explorar es largarte sin objetivo fijo, ir a lo desconocido, pasarte meses y más meses en la nada, descubriendo sistemas, explorando planetas, pasándote horas y más horas en un sistema mientras paras en todos los cuerpos celestes para pasarles el escáner de superficie, y luego volver a casa como si no hubiera pasado nada. ¡Eso es explorar! Pasarte un par de días con el culo pegado a la silla lo puede hacer cualquiera… un reto de verdad sería partir hacia el otro extremo de la galaxia y volver… un reto de verdad sería dar la vuelta a la galaxia en menos de dos años… un reto de verdad sería explorar una nebulosa desconocida por completo sin dejarse nada… un reto de verdad sería ser “explorador” y no sólo un vendedor de humo…
  • Pues venga… hazlo tú…
  • ¿El qué?
  • Dar la vuelta a la galaxia en menos de dos años…
  • … no me tientes… que me largo…
  • Ves… mucha boca pero luego nada… lo que pasa es que no hay huevos…
  • ¿Qué no qué? ¡Me cago en la leche! Que yo lo hago en año y medio a lo sumo y me sobra tiempo…
  • Venga… estamos a 13 de julio… tienes hasta final de este mes para preparar el viaje, y el 1 de agosto empieza a contar. Y para el 31 de diciembre del año que viene te tendré preparada una buena mariscada de celebración si lo has conseguido… pero si no… tendrás que presentarme a esa preciosidad de la que tanto hablas. ¿Hace?
  • Por mis muertos que sí… ya puedes ir preparando la cartera que pienso dejarte en números rojos con esa cena, que no pienso escatimar en pedirme unos percebes espaciales en buena cantidad. Ya lo verás…
  • Más bien vete preparándote tú para reconocer que no existe esa tal “Eva” de la que siempre hablas.

El hombre de los vaqueros y la camiseta se levanta enfadado, deja unos créditos encima de la mesa y sale del bar en dirección al hangar. Allí sube a una Anaconda y nada más cerrar la puerta le dice al aire:

  • Preciosa, tenemos trabajo
  • ¿Has conseguido algo? Que ya empezaba a estar cansada de estar aquí sin hacer nada, que desde que me has mejorado los motores de salto no hemos vuelto a salir — La voz surge de una imagen holográfica de cuerpo entero que sigue al hombre por los pasillos de la nave, la representación holográfica es la de una chica de portada, de esas con las que sueñan los hombres (sueños de los que suelen despertar cansados y sudorosos y con una sonrisa de oreja a oreja), una chica de cabello de fuego y ojos esmeralda, sonrisa pícara sobre labios carnosos y curvas generosamente distribuidas, una chica que estaría espectacular vistiendo lo más selecto del catálogo de lencería de “Verónica’s Secret”, pero que, por desgracia ahora mismo sólo vestía una bata de andar por casa amplia, los rizos recogidos en rulos y una especie de mascarilla negra por toda la cara, que le daban el mismo atractivo que un rinoceronte con chaqué.
  • Digamos que me han picado… y yo he picado…
  • Y ahí vamos otra vez… cuál ha sido el reto — dice ella mientras pone los ojos en blanco y eleva las holgráficas manos al cielo
  • Tenemos que dar la vuelta a la galaxia en menos de año y medio…
  • ¿Qué? ¿Pero estás loco? Haciendo cálculos simples, usando nuestra media actual de 2000 años luz diarios, y dependiendo de cual sea el punto de partida, podría hacerse… Puede que con una nave en condiciones y pasándose todas las horas del día sentado en el asiento se pudiese conseguir… pero con mi cuerpo actual — la chica cambia la apariencia por la representación de la anaconda en la que se encuentran — bueno… he hecho el cálculo y se podría hacer, dependiendo de donde saliéramos…
  • Lo sé… ahora lo veo en frío… pero ya me conoces… en caliente digo demasiadas cosas, y luego me doy cuenta de que son estupideces… pero una vez dichas, tengo que cumplirlas.
  • Oído jefe… ¿Cuándo partimos?
  • Tenemos unos días para prepararnos, pero el plan es salir el 1 de Agosto para regresar antes del 31 de Diciembre del año que viene. Creo que lo mejor será que te encargues tú de la lista de la compra, mientras yo “limpio” la nave de peso absurdo.
  • ¡¿Me estás llamando gorda?! — dice el holograma cambiando su vestimenta por otra más ajustada, de esas que dejan poco a la imaginación y desde luego a la chica se le podrían llamar muchas cosas, pero “gorda” no es precisamente una de ellas.
  • … gorda se me pondrá como sigas presentándote en esos modelitos… anda, déjate de tonterías que tenemos trabajo que hacer, que además de aligerar la nave, tendré que preparar un plan de vuelo, que ya puestos a hacer esto, hay que hacerlo bien. Nada de andarse con medias tintas, si queremos hacer un vuelo de exploración que rodee la galaxia, no puede ser un "quiero y no puedo", primero tendremos que alejarnos de la burbuja hacia el exterior, llegar lo más lejos posible del centro galáctico, que bien podríamos poner como punto de partida el sistema DRYUAE AIHM XE-H D10-0 y después, a partir de ese punto inicial, dar la vuelta por todo el borde galáctico hasta regresar ahí. Y te aseguro que no va a ser fácil, pues en esa zona no es que haya mucha estrella útil para recargar combustible, así que creo que tocará perder más tiempo haciendo cálculos de ruta que saltando… en menudos líos me meto.
  • Ese punto se encuentra a 36.000 años luz del centro galáctico… Si quieres datos exactos te los puedo dar, pero así, con redondeos simples y asumiendo que la galaxia es un círculo perfecto, eso nos da una distancia total de 225.000 años luz… tendríamos que hacer una media de 500 años luz diarios, lo cual es factible si se piensa en frío, pero hay que asumir que habrá muchos días en los que no saltemos (mantenimientos, descansos, exploraciones variadas, descensos planetarios, etc.), así como también que habrá situaciones de distancias negativas, pues si queremos ir por el borde de la galaxia, muchas veces tocará regresar a estrellas en las que repostar y rehacer rutas. Siendo generosa te puedo decir que si no somos capaces de lograr 3000 años luz de media diaria (para mantener un margen de error aceptable al hecho de que la galaxia no es un círculo perfecto, que habrá cúmulos vacíos, que las distancias entre estrellas nos impedirán saltar rápido y demás factores desconocidos que puedan ocurrir), no se conseguirá, y asumiendo el motor actual de salto que tenemos de 45 años luz (recién colocadito y sin estrenar... menudo gañán estás hecho) de tope, te diría que si no logras mejorarlo hasta un mínimo de 60 años luz(las estrellas tan lejanas suelen estar muy separadas entre sí), ni lo intentes… si lo logras, entonces ya te diré que yo misma me encargaré de superar todas tus expectativas. Además, piénsalo por el lado bueno… si lo logras, tendrás una hazaña épica de la que fardar… así ya no tendrás que mentir para poder ligar.
  • Ja… que chiste más bueno… si mis aventuras épicas son mucho más espectaculares que esto… y vale que sean mentira… pero si ni así me como un rosco, por más que haya hecho algo de verdad, dudo mucho que las cosas vayan a cambiar…
  • Bueno… tal vez si hicieras algo más de deporte y controlases la boca, consiguieses más éxitos…
  • ¡Tú a callar! Ya me llega el verme al espejo todos los días para deprimirme como para que aún encima vengas tú a hundir el dedo en la llaga… venga, a trabajar. Prepara el manifiesto de carga, pide todo lo necesario para un viaje de esta envergadura que yo voy a pasar por el astillero a cambiar un poco lo que vamos a llevar, que para algo así nos va a hacer falta sistemas de reparación y eyectores de calor… que es demasiado tiempo en la nada como para no ir preparados.
  • ¡Oído jefe!
 
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Hangar Nº 27

El taller del hangar rebosa de piezas sueltas y placas de casco apiladas unas encima de otras. Donde antes se podía ver una flamante anaconda ahora hay un armazón desnudo del que brotan chispas y ruido mientras un hombre semidesnudo, cubierto de grasa y suciedad, está instalando un nuevo motor de salto.

Al terminar se frota la cara con un trapo sucio intentando secar el sudor, pero sólo logrando esparcir aún más la grasa y la suciedad.

Luego da órdenes a los robots del taller para que vuelvan a colocar las placas del casco y las protecciones de la nave. Mientras trabajan se acerca a la puerta de embarque y se dispone a entrar cuando del intercomunicador que lleva al oído sale una voz que le grita: — ¡¡¡Ni se te ocurra!!!
El hombre se queda parado con la mano a escasos centímetros de la puerta

  • ¿Pero qué mosca te ha picado ahora?
  • Que ya bastante tengo con que me toquetees las entrañas como para también dejar que ensucies la nave. ¿Pero tú te has dado cuenta de cómo estás? ¡¡¡Anda a lavarte primero!!!
  • ¡Pero si eso es precisamente lo que voy a hacer! ¿Por qué crees que mandé instalar en mi camarote un cuarto de baño completo con bañera gigante?
  • Pero para llegar hasta él, tendrás que pasar por toda la nave, así que si quieres usarlo, primero te vas a las duchas del hangar, te quitas toda la mugre que llevas encima y luego te dejaré pasar… ahora mismo estás vedado.
  • ¡Serás zorra! Diox… no hay quién te entienda…
El hombre da media vuelta con cara de cabreo en dirección a la ducha del hangar, donde se da unas friegas rápidas… lo suficiente como para que Eva le abra la nave y le permita disfrutar de su tan merecido descanso en una bañera llena de agua jabonosa.

  • Ahora sí… aunque sigues pareciendo un vagabundo, al menos ya no vas a destrozarme el interior… anda, pasa que te tengo la bañera lista al punto de temperatura ideal — dice Eva por el intercomunicador
  • Sigo sin entender cómo puede ser que en un mismo instante me entren ganas de desconectarte y al siguiente te besaría…
  • Que le voy a hacer, si es que soy adorable…
  • Venga… déjame disfrutar del baño un rato mientras haces un análisis completo de los sistemas que acabo de instalar. Y cuando termines quiero un estudio completo de la nave, con su capacidad de salto actualizada para los parámetros actuales.
  • ¡Oído jefe! Disfruta del baño
  • Eso por descontado…

Cuando el hombre sale de la bañera ya tiene otra apariencia. Si antes era un claro ejemplo de lo que un hombre no debe ser (bajo, gordo, feo, sucio y apestoso), ahora al menos ha eliminado de la ecuación las variables de sucio y apestoso. Vestido tan solo con un albornoz y unas pantuflas se dirige a la cabina de mando. Allí lo está esperando el holograma de Eva, en su representación de oficinista con un traje negro sobrio, el flamante cabello rojizo recogido en un moño y un dosier en una mano mientras con la otra va tachando y escribiendo cosas.

  • ¿Qué noticias quieres primero, jefe? ¿Las buenas o las malas?
  • Ya empezamos... dime primero las buenas — responde él con un gesto de cansancio
  • Las buenas son que las modificaciones que has instalado son totalmente compatibles y se encuentran al óptimo de su función.
  • ¿Y las malas?
  • Que no llegamos a los 60 años luz de salto. Estamos cerca, pero no llegamos.
  • ¿Cuánto es cerca?
  • 56,8 años luz
  • Bueno… al menos nos hemos acercado lo suficiente. Que hemos aumentado más de 10 años luz frente a nuestra capacidad anterior.
  • Rehaciendo los cálculos iniciales — dice Eva mientras su apariencia vuelve a cambiar, esta vez a una chica con bata blanca mientras llena de ecuaciones complicadas una pizarra — y basándome en la forma real de la galaxia, calculo que podríamos hacerlo sin problema. Siendo optimista, se podría lograr una vuelta completa en menos de 6 meses, asumiendo una vuelta rápida, sin paradas de ninguna clase en ningún lado. Nada de exploración ni de descensos planetarios ni descansos de ninguna clase. Simple salto + salto hasta el final.
  • Eso ya lo sé… pero te aseguro que si lo hago así acabaré más loco de lo que estoy, que ya es decir. Yo quiero hacer algo épico de verdad. La apuesta era para año y medio. Tal vez podamos incluso aumentar la puja poniéndola en un año simple, pero menos ya sería pasarse. De vez en cuando tendremos que parar a explorar, aunque solo sea para cambiar de aires, para ver las maravillas del universo y, más importante, descender a algún planeta a buscar los materiales necesarios para potenciar el motor de salto. Y eso lleva su tiempo. Además, hacer el viaje sólo con el “salto+salto” impedirá que nos dediquen los nombres de los sistemas que descubramos. Y la mejor forma de demostrar nuestra hazaña es que cualquiera que intente emularnos, se encuentre con nuestros nombres marcados a fuego en esas estrellas.
  • Esa visión ya me gusta más — responde Eva volviendo a cambiar de apariencia, esta vez se deja el cabello suelto, con un vestido corto y muy escotado, mientras sonríe estúpidamente (igualita que las típicas azafatas de los concursos de la holo-net) y señala con los brazos una representación de un sistema estelar con los nombres de Gangrol y Eva gravados a fuego en cada cuerpo estelar.
  • Sí… algo así… Voy a cambiarme. Prepara el plan de ruta para el punto de partida del viaje.
  • Oído jefe. ¿Cuándo salimos?
  • Aún hay tiempo, con estar allí el día 31 del presente mes, nos llega. Pero mejor tener todo a punto. Yo primero voy a salir a hacer unas compras para llenar la despensa y la bodega. Y al volver, ya veremos qué hacer hasta entonces.
  • ¡Señor, sí, señor! — responde Eva mientras su apariencia vuelve a cambiar, esta vez a un traje de oficial naval y ejecuta un riguroso saludo marcial.
 
Estación X del planeta Y en el sistema Z
Una cantina en la sección de ocio

En una de las mesas apartadas de la cantina se encuentran dos hombres charlando animadamente mientras disfrutan de sendas cervezas bien frías. La conversación discurre por muchos derroteros (que casi todos coinciden con la esa parte de la humanidad perteneciente al género femenino y sobre las hazañas sexuales de ambos que, si nos atenemos a la realidad, más tienen que ver con el mito, la leyenda o simplemente los anhelos que con la verdad), pero en un momento determinado ambos se quedan callados mientras se miran fijamente el uno al otro

  • Y bueno, ¿tienes ya todo preparado para el viaje? — dice el primero
  • Casi. La nave está lista, si es lo que preguntas. Toca hacer las compras de última hora, acondicionar la despensa y prepararme psicológicamente para el viaje; pero todo lo demás ya está hecho.
  • He estado haciendo cálculos y creo que apuestas sobre seguro… año y medio para recorrer una distancia estimada de 250.000 años luz… eso es darse un paseo. No tiene mucho mérito, la verdad…
  • ¿Ya te estás echando para atrás? Serás cobarde…
  • No me echo para atrás. Nada de eso… simplemente quisiera adecuar la apuesta al riesgo. Que una cena por algo así no es que sea la gran cosa. Digamos tan solo que quiero “mejorar” las condiciones.
  • ¿A qué te refieres?
  • A ver… ahora mismo la apuesta es para una mariscada pagada por mí si consigues hacer una vuelta por la galaxia en menos de año y medio. Y si no lo logras, me tendrás que presentar a la tal Eva de la que siempre hablas pero que nadie conoce. ¿Verdad?
  • Cierto
  • Pues vamos a mejorar el asunto. Si logras hacerlo antes de que termine este año, no solo será la mariscada, sino que incluyo un barril de 30 litros del hidromiel casero que preparo yo (y que sé que te gusta). Pero si no lo logras, no sólo tendrás que presentarme a esa Eva, sino que además, cuando no puedas hacerlo (porque no existe), tendrás que pasearte por la estación con un cartel que ponga “Soy un farsante” en letras bien grandes durante todo un día.
  • ¿Estás loco? Ni por todo el hidromiel del mundo… hacer esto en seis meses es imposible.
  • Que pasa… ¿ya tienes miedo? ¿Tanto te asusta el hecho de llevar el cartelito?
  • Que cartel ni que niño muerto… Eva es real, así que eso no me preocupa lo más mínimo… pero una apuesta ha de ir en ambas direcciones… pedir algo que no se puede conseguir es absurdo…
  • Según mis cálculos, si logras saltar una media de 2000 años luz diarios, te sobraría tiempo para hacer el recorrido, así que de imposible nada. Lo que pasa es que eres un gallina… no puedes reconocer que esa Eva no existe y no tienes huevos a aceptarlo
  • ¿Qué no hay qué? Me cago en todo lo que se menea… ahora mismo salgo de aquí y me largo… vete preparando la hidromiel, que nada de algo hecho a prisas… tienes 6 meses para dejarla madurar en condiciones que cuando regrese, pienso dejarte seca la bodega.

El segundo hombre se levanta airado y sale corriendo de la cantina mientras el primero se queda allí riendo a mandíbula batiente mientras piensa: “Si es que no falla, es decirle que no hay huevos y ya lo tengo comiendo en la palma de mi mano… más idiota no puede ser”.

(…)
Hangar 27

El hombre llega corriendo hasta la anaconda que allí se encuentra estacionada. Abre la puerta y corre al sillón de mando.

  • ¿Qué ocurre, jefe? Te noto apurado — pregunta Eva mientras su representación holográfica lo persigue por la nave hasta la cabina de control con la apariencia de una corredora de maratón.
  • Que me conocen bien y saben que teclas pulsar… En cuando llenen la despensa nos largamos.
  • ¿Te han vuelto a picar? Si es que no escarmientas — responde ella poniendo los ojos en blanco y elevando las holográficas manos hacia el cielo
  • Sí, preciosa… me han vuelto a picar. Ahora tenemos de plazo hasta final de año.
  • ¿Seis meses? Va a ir muy justo… y eso sin contar con el desgaste de la nave y el hecho de que no podremos parar en casi ningún lado… la exploración va a ser una mera anécdota del viaje.
  • Lo sé… pero es que cuando me tocan las narices… es que no puedo remediarlo… es más fuerte que yo… y lo que más me jode es que cuando me enfrío y lo pienso siempre me repito que no voy a volver a caer… pero siempre caigo… no tengo remedio.
  • No te preocupes, campeón… tu confía en mí y todo saldrá bien. Cuando volvamos vas a dejarlos a todos con la boca bien abierta.
  • Eso espero… Vete calentando motores y traza ruta hasta el extremo exterior de la galaxia, ya no te centres en el punto original… busca el más próximo a este lugar, y ese será el que usemos como punto de partida.
  • Oído jefe.
  • Mientras yo iré a la sala de carga y empezaré a meter las compras que tienen que estar al caer. En cuanto terminen de cargar, nos largamos.
  • ¡A la orden! — responde ella con su representación de una militar saludando estoicamente.
 
Yo creo que si quitas la bañera, llegas a los 60 de salto. XD
Sólo existen dos cosas de las que jamás podría prescindir en un viaje de esta embergadura.

La bañera es una

El porno la otra

"Ejem ejem..."

Vale... Eva es la tercera

"¿Como que la tercera?"

Vaaaale.... ¡La primera, la primera! (en realidad la segunda después del porno... pero eso no se lo podré reconocer jamás)

:p
 
Diario de a bordo



Día 21 de julio de 3303



Hoy por fin empieza a contar la travesía. Sé que había dicho que no empezaría hasta el 1 de agosto, pero como las condiciones de la apuesta han cambiado, yo también empiezo un poco antes.


El sistema en el que nos encontramos ahora es este:




Sé que también había dicho que empezaríamos en el extremo más exterior de la galaxia desde la burbuja, pero ha sido imposible llegar hasta allí. El salto de la nave no permite alcanzar la estrella más lejana (ni tan siquiera otras más cercanas pero también en el borde), así que me he parado en ésta para usarla como punto de partida.


Otro motivo es que es la única que he encontrado que no está ya descubierta (supongo que al ser estrella única, sin planetas ni gaseosos, nadie ha reclamado su descubrimiento), y me parece apropiado que, para la aventura en la que estoy a punto de embarcarme, la estrella inicial al menos tenga mi nombre asociado. Supongo que a medida que me aleje por el borde me iré encontrando cada vez con más estrellas “sin descubrir”, pero por ahora casi todo está ya descubierto. Algunas quedan sin reclamar antes de llegar al borde, pero supongo que los aventureros que se hayan dignado a ir al extremo han ido reclamando las estrellas exteriores para así dejar constancia a la humanidad de su descubrimiento.

No me preocupa demasiado, después de todo las condiciones de la apuesta son dar la vuelta entera a la galaxia, no pararse a explorar y escanear cada cuerpo estelar que nos encontremos (que sino, ni con 10 años me daría tiempo a ello). Además, estoy por hacer otra apuesta, que de aquí a 1.000 años luz más por el borde, seguro que seguimos encontrando nombres en cada estrella, pero a partir de ahí, lo más probable es que empiecen a desaparecer y ya esté todo por descubrir… después de todo ahora nos encontramos a casi 9.000 años luz de la burbuja, y seguir por aquí, se hace tedioso y pesado si no se tienen visos de volver en breve.

Hoy toca descansar, relajarse en los sistemas cercanos, explorar un poco (aunque ya esté todo descubierto) y cargar de materiales la bodega para poder explotar al máximo la capacidad de salto de la nave. Pero mañana empieza a contar el viaje. Partiremos de aquí mismo, siguiendo las pocas estrellas que quedan en el brazo de Perseo antes de tener que regresar al brazo de Orión, aunque dependeré de la velocidad que le vaya sacando a la nave y a los saltos que pueda hacer cada día, el cálculo aproximado es de un mínimo de 3000 años luz diarios si quiero cumplir el plazo (en realidad con 2000 llegaría, pero así me permitirá ir parándome en algún que otro sistema desconocido a escanearlo y reclamarlo como propio). Eso sí, no puedo descansar ningún día, o sino el plazo quedará demasiado justo.



Le diré a Eva que prepare la ruta que tendremos que tomar mañana. Mientras tendré que ir al hangar de la nave a hacerle un mantenimiento a los SRV, que nunca está de más el pecar de precavido. Y mañana: ¡Hacia la aventura!
 
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Ha pasado casi una semana desde mi última anotación en el diario de a bordo y la verdad es que voy a buen ritmo. El suficiente como para poder detenerme a explorar un poco cuando encuentro algo interesante.

De todas formas no voy tan rápido como me gustaría ya que estoy intentando seguir el espíritu de la apuesta. El hecho de ir por el borde de la galaxia me está costando mucho. Normalmente con la capacidad de salto que tenemos ahora, podríamos hacer una media de 1000 años luz cada 20 saltos (obviando autopistas de neutrones, que eso es otro cantar, aunque claro, en este borde aún no he encontrado ninguna estrella de neutrones, así que supongo que tan lejos del centro galáctico no debe haber estrellas de este tipo). Pero ahora mismo en la ubicación en la que me encuentro, las estrellas se encuentran tan separadas entre sí que hay que hacer verdaderas florituras si quiero mantenerme en el límite de la galaxia. He comprobado que para hacer esos mismos 1000 años luz ahora necesito una media de 40 saltos. ¡Eso es el doble!

Y he de añadir también que mi recorrido no es ni tan siquiera el límite real de la galaxia… he estado mirando el mapa, moviéndome por él en todas las direcciones posibles y he visto que aún hay estrellas a 5000 años luz hacia el exterior. Pero eso ya queda más allá de las capacidades de mi preciosa Eva. Ahora estoy en el borde que físicamente yo puedo alcanzar. Más allá, es imposible. No tengo ni la capacidad de salto ni la potencia suficiente como para alcanzar esas cotas. Tal vez cuando regrese y pueda seguir toqueteando la nave pueda acercarme un poco más… pero aún así creo que tendrá que evolucionar mucho más la tecnología de salto antes de que nos podamos permitir alcanzar el límite real… por lo que he podido ver en el mapa, la estrella más lejana (al menos que yo haya encontrado, tal vez aún exista alguna más allá) se encuentra separada de la anterior en más de 130 años luz. Y esa de la anterior en otro tanto… y aunque a medida que nos acercamos al centro se van reduciendo esas distancias, siguen siendo demasiados saltos seguidos (entre estrellas en las que no se puede recargar). Mucho tengo que ahorrar para poder siquiera intentarlo… tal vez con un motor de salto con una base de 80 años luz se pueda intentar… menos es imposible.

Pero bueno, que me voy por los cerros de Úbeda. Durante el viaje he podido parar en unos cuantos sistemas interesantes, que voy a dejar documentados por aquí.

El primero de ellos es un mundo acuático curioso, ya que se encontraba orbitando un gigante gaseoso, en lugar de libre por ahí. Pequeño (menos de 0,03 masas terrestres), pero habitado (por quién sí que ya no lo sé… pero siendo enteramente agua, siempre me queda soñar con sirenas de grandes pechos y voces melodiosas) y lo más importante, habitable. Una buena pasta en cuanto lo venda:



El segundo era un planeta acuático con anillos muy finos, que casi más que rocas lo que contenían era polvo estelar. Cuya principal curiosidad era una luna casi tan grande como él con otra tanda de anillos dobles tan finos que casi eran casi invisibles (vamos, que poco más y me los como enteritos al acercarme, menos mal que Eva estaba atenta y me avisó para un frenazo de emergencia):



El siguiente era un tipo tierra con unos anillos casi cuatro veces más grandes que el propio planeta… Aunque rocoso era una visión espectacular:



Otro tipo tierra de casi el mismo tamaño que el que dio origen a la humanidad. A saber qué habrá correteando por ahí. Deseo que llegue el día en que se nos permita instalar en nuestras naves módulos de descenso en planetas con atmósfera… ese día la exploración de seguro que repuntará a lo bestia:


Este sí que me resultó curioso. Un planeta tres veces más grande que la Tierra, de tipo metálico pero tan caliente que los volcanes activos de su superficie pintaban de color rojo grandes extensiones. Casi parecía como si un grafitero gigante (tamaño galactus al menos) lo hubiera reclamado como propio al grabarle sus iniciales (L. R. A.):



Un gigante gaseoso que tengo que mandar como postal homenaje a la comandante Maya, pues tiene un tono lila que seguro que le gustará (aunque yo de colores poco entiendo… no sé si es lila o fucsia o morado o violeta o rosa… sinceramente a mi todos me parecen idénticos):



Un par de soles tan cercanos entre sí que al salir del salto me encontré justo en el medio de los dos y echando humo por todos lados… diox bendiga las cargas de liberación de calor:


El bien merecido descanso… una luna marrón bien cargadita de Niobio para dar un par de vueltas y así relajarme para la próxima tanda de saltos:


Y aquí, por fin, el mapa del recorrido de esta semana. Puede parecer poco, pero en total son unos poco más de 8.000 años luz. La verdad es que me he detenido demasiado para explorar y hacer fotos, pero en cuanto coja el ritmo adecuado, asumo que podré hacer una media de16.000 años luz a la semana… espero, que sino no me da tiempo ni en sueños. Pero como en todo, es cuestión de ir acelerando a los pocos… lentamente al principio para poder luego mantener un ritmo elevado durante todo el trayecto y así poder tomármelo con más calma al final… que le voy a hacer… soy un optimista.




Y ahora a por una buena botella de hidromiel a la nevera, llenar la bañera de agua calentita, y relajarme un buen rato mientras dejo a Eva al cargo de la nave y el mantenimiento. Que buena falta me hace.

Arreglado
 
Last edited:
[FPJ]

Revisa las imágenes: no están públicas y por tanto no se ven.
Diox... antes usaba el photobucket, pero luego lo dejé porque me exigía hacerme de pago para compartir (antes no me lo pedía), así que me pasé al dropbox... pero en este no consigo hacer que las cosas sean "visibles"... ¿Una ayudita? ¿Que programa usais para colgar las fotos?
 
Diox... antes usaba el photobucket, pero luego lo dejé porque me exigía hacerme de pago para compartir (antes no me lo pedía), así que me pasé al dropbox... pero en este no consigo hacer que las cosas sean "visibles"... ¿Una ayudita? ¿Que programa usais para colgar las fotos?
Lo que funciona bien es imgur.com porque te pemite tener enlaces directos a la foto. Usas este enlace aqui al insertar la imagen y listo.
 
Otra semana más y el ritmo se mantiene… tengo que ponerme las pilas… como esto siga así no lograré el objetivo ni en sueños.


Pero es que no es culpa mía. Saltar sin más, ir directo de aquí hacia allá sin nada más que hacer que saltar y saltar y saltar y saltar… lo único que dan ganas es precisamente de saltar, pero por la puerta de embarque hacia la nada y abandonar de una vez el aburrimiento.

Yo necesito explorar. Necesito salir de esta rutina. Necesito encontrar cosas bonitas, acércame a donde nadie antes ha llegado.

Y esta semana he encontrado cosas preciosas. Y también decir que me he acercado a la nebulosa del pirata (normalmente se la llama la nebulosa del cráneo y los huesos, pero claro, todos saben que ese es el logo de la bandera pirata). Mi esperanza era que hubiese algún sistema dentro de esa nebulosa sin explorar al que poder reclamar como propio… pero la verdad es que he llegado tarde. Ni dentro ni fuera (al menos en los 100 años luz de radio desde el centro de esa nebulosa… más allá ya he reclamado unos pocos para mí) de la nebulosa. La verdad es que es lógico, si no está a más de 15.000 años luz de la burbuja. Es normal que la gente ya haya venido aquí a echar un ojo y reclamar estas estrellas.
Además, aunque no haya podido ponerle el nombre a nada, el viaje ha merecido la pena (he perdido casi 3 días, pues entre alejarme del borde galáctico en dirección a la nebulosa, explorarla y regresar al borde galáctico para continuar el camino han sido tres días que no he podido avanzar, de forma que es normal que esta semana no haya podido mantener el ritmo estimado, pero bueno, aún acaba de empezar el mes de agosto y ya llevo un buen trecho… creo que me puedo permitir estos “caprichos”). Ir en dirección a la nebulosa, con la música (death metal del bueno) a todo trapo, vestido en plan pirata con el parche en el ojo y el garfio en la mano (en la del control de velocidad, que sino seguro que acababa empotrado en alguna estrella)… ha sido una pasada… tanto es así que incluso Eva se ha sumado a la fiesta vistiéndose con sus mejores galas de “pirata sanguinaria” (y menudas galas… buff… vaya sesiones de duchas frías que me tuve que dar para mantener el tipo) y sus “arr” repetidos en cada frase… no ha estado nada mal… pero que nada, nada mal…

Y bueno, ahora toca tanda de reportaje fotográfico para documentar el viaje. Aunque esta vez hay poco que poner debido a problemas con los drones… sólo a mi se me ocurre enviarlos a hacer las fotos sin haber borrado antes la memoria… por eso tengo tan pocas fotos esta vez. Pero intentaré compensarlo para la próxima (si es que puedo mantener el ritmo esperado de exploración vs saltos consecutivos)

En primer lugar una imagen del ordenador de navegación sobre una gigante roja que encontré (no pude sacarle fotos porque al enviar los drones mientras escapaba del calor, los perdí… o mejor dicho… los quemé). Un tamaño aproximado de 45 veces el sol de la Tierra… pequeñita la condená :p






Ahora una foto de la nebulosa del cráneo con los huesos cruzados… desde mi posición en el espacio no es que se vea bien del todo (habría que ir en dirección opuesta para apreciarla en toda su magnificencia, pero aquí no está mal del todo)




Mientras más me acercaba a la nebulosa, más cositas interesantes encontraba, como este planeta tipo tierra, orbitando una T-Tauri con unos anillos enormes (poco más y “afeitaban” dicho planeta) al que pude sacarle unas cuantas fotos interesantes, algunas de las cuales se ven con la nebulosa de fondo:


















Aquí un mundo acuático cuya estrella principal era una tipo A… y brillaba el condenado:




Y ya para finalizar, una pequeña imagen del recorrido que llevo actualmente. Aún estoy cerca de la burbuja (a tan solo 18.000 años luz de casa), pero poco a poco voy alejándome más y más y más (que de vez en cuando aún me encuentro con sistemas ya descubiertos… uno de cada 100 más o menos… pero seguro que en breve ya no encontraré nada más cosas nuevas y sin descubrir).





 
Una semana más y esto no avanza como me gustaría… ya le he estado dando brasa a Eva y aún así no llego al tope que me había fijado. Tengo que explorar menos y saltar más. Y eso que esta semana me he dedicado precisamente a eso, pero es que de vez en cuando me encuentro alguna cosilla interesante y no puedo evitar detenerme a disfrutar de las vistas (y menos mal, que sino me hubiera vuelto loco de aburrimiento… dice Eva: “el aburrimiento no es malo, lo que pasa es que cuando te aburres no paras de hacerme insinuaciones sobre vestimenta, o más bien la ausencia de ella que te gustaría”… y eso no es del todo cierto… yo no “insinúo”, más bien “imploro” de forma muy directa… que esta chica con un atuendo más acorde a las circunstancias quedaría monísima… dice Eva: “Lo que pasa es que para ti, “acorde a las circunstancias” viene a ser “en pelota picada”… y además, yo estoy monísima con lo que me ponga”… ahí tengo que darle la razón, está preciosa siempre… pero con un poquito menos de tela y más de carne seguro que está aún más preciosa… dice Eva: “No cuela… por mucha cera que me des, no me voy a despelotar para ti, ¡enfermo!”. Cachis…


Bueno, a lo que iba, esta semana hemos cubierto una distancia aproximada de 15.000 años luz, la cual es superior a los 14.000 que me había puesto como mínimo, pero muy inferior a los 20.000 que tenía como “media estimada” para tener margen. Así que toca darle aún más caña a la anaconda para la siguiente. Que a partir de ahora tengo que hacer esos 20.000 ya como mínimo semanal, para compensar el arranque lento que he tenido. Que sino ya me veo perdiendo la apuesta y eso sí que no… que si la pierdo por “causas mayores” vale, pero si lo hago por mi desidia y por mi culpa, entonces sí que me merezco todo lo que me pase. De todas formas va siendo hora de hacer un cambio de brazo. Ahora mismo me encuentro en el brazo de Perseo, y las estrellas empiezan a hacerse un poco escasas, por lo que mejor será que me ponga en camino hacia el brazo de Orión para continuar el recorrido mientras aún haya estrellas entre ambos brazos (que sino me tocará dar media vuelta y eso sí que será una pérdida de tiempo que no me puedo permitir). Además, al cambiar de brazo galáctico, las estrellas entre ambos brazos escasean mucho, por lo que seguro que me va a llevar más tiempo del esperado, de forma que cuanto antes empiece, mejor.

Y ahora vamos a ilustrar un poco las cosas que me he encontrado por aquí.


Empecemos con un planeta acuático al que pude hacerle una foto con la vía láctea de fondo. Hay que tener muy buena vista para poder decir eso de: “Desde aquí se ve tu casa” que son muchos, pero que muy muchos años luz de distancia :p




Aquí un amanecer sobre un planeta rocoso, el único que había en el sistema y claro, tan solito estaba que no pude resistir el ir a acompañarlo un rato (lo que tiene el aburrimiento), y como el pobre era feo con ganas (vamos… que me sentí identificado) pues le hice un “apaño” al fotografiarlo en la oscuridad y con el brillo del amanecer en e horizonte.




Ahora un sistema binario curioso, no tanto porque sea extraño en si mismo (la verdad es que este tipo de sistemas con dos soles y nada más es de lo más común que hay en la galaxia), sino porque al estar tan pegadas ambas estrellas y ser de tan diferente tamaño y emisión lumínica, se veían interesantes una en amarillo y la otra pequeñita en rojo… como si fuese un simple forúnculo… pobrecilla




Aquí un planeta rico en metales, pero con atmósfera y posibilidad de terraformación gracias a las placas de hielo gigantescas que tenía en sus polos




Un planeta de amoníaco con vida en su interior… la verdad es que cada vez que paro cerca de uno de estos me entra un “nosquéquéquéseyo”… ¿qué tipo de vida puede sustentar un planeta así? ¿serán inteligentes? ¿serán agresivos? ¿Serán bichos raros con tres cabezas y doce piernas? ¿Serán hermosas mujeres de tez azulada y generosas curvas?... ojalá sea la última opción… después de todo, ya puestos a “pedir”, nada mejor que soñar “a lo grande” XD



Ahora le toca el punto al planeta de bandera. Lo llamo así porque es muy colorido y vistoso… ¿a quién se le ocurre hacer un planeta rosa? Lástima que sea una roca metálica flotando por la galaxia, que si llega a tener vida en su superficie… ¿Cómo serían? ¿Unicornios? ¿Ositos de peluche? Esto sí que da miedo…




Y ahora le toca el turno a un tipo tierra con poca tierra… la verdad es que casi todo el planeta es agua pura, pero después de darle un par de vueltas encontré una pequeña zona en la que se distinguen formaciones terrestres… así a ojo le calculo un 90% de agua y sólo el 10% de tierra… va a estar complicado de colonizar cuando llegue la raza humana por aquí…





Y ya para finalizar, el “recorrido” actual… voy lento, pero espero recuperar el tiempo perdido en breve… sobre todo porque durante la siguiente semana irá moviéndome poco a poco hacia el brazo de orión y ahí, seguro que ya le vuelvo a dar cerita a la nave para lograr esos 20.000 años luz semanales.


 
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Una semana más y una nueva entrada en el diario de abordo.

Y solo puedo decir que esto es un infierno… ya intenté hacer el cambio de brazo galáctico antes de llegar al final del de Perseo, pues de esta forma esperaba encontrar una buena cantidad de estrellas entre ambos que me permitiesen cruzar ese vacío sin problemas… pero fui muy descuidado y muy optimista… he tenido que dar media vuelta no sé ya cuántas veces. He ido haciendo zig-zag por el vacío entre brazos de tantas formas que ya no sé cuántos años luz reales he cubierto. He pasado la semana entera sólo para poder llegar al brazo de Orión. Y eso significa que he perdido un tiempo valiosísimo. Cruzar unos míseros 8.000 años luz me ha llevado una semana, y lo peor de todo ha sido que, en lugar de avanzar esos 8.000 años luz, he perdido unos 4.000 años luz de avance real al tener que ir retrocediendo hasta poder encontrar un camino que me llevase de forma óptima hacia mi destino en el brazo de Orión. Traduciéndolo a matemáticas básicas. El último punto que alcancé en el brazo de Perseo estaba a 32,000 años luz de la burbuja. El primer punto que alcancé en el brazo de Orión estaba a 27.000 años luz de la burbuja. Restándole 1000 años luz por el hecho de estar más cerca del centro y por lo tanto una reducción proporcional al radio de la galaxia, eso me deja los 4.000 años luz perdidos en el recorrido. ¡“Casi ná”!

Lo que tengo claro es que a partir de ahora se acabó la exploración (al menos la exploración como la iba haciendo hasta ahora, parando en todos los sitios que me parecían bonitos, o simplemente cuando me aburría de saltar… a partir de ahora como mucho una parada cada 2.000 años de saltos… o sino esto será imposible… tengo que mentalizarme ya mismo). Hay que darle cañita a la nave. Sacarle todo el rendimiento posible a los motores de salto.

Y también mentalizarme de que no puedo seguir hasta el final del brazo de Orión. En el momento en que vea que empiecen a escasear las estrellas entre este brazo y el de Sagitario será el momento de viajar entre ambos para seguir el trayecto.

Tal vez, una vez regrese a la burbuja y siga toqueteando a Eva (dice Eva: “Siempre buscando escusas para meterme mano, ¡Enfermo!”) y pueda aumentar su capacidad de salto hasta un mínimo de 100 años luz (soñar es gratis) pueda volver a intentarlo y hacerlo bien… pero esto es un sueño a muchos años de aquí, pues creo que mucho habrá de mejorar la tecnología para conseguir unas proezas así.

Y nada más. Toca ronda de fotos. Aunque esta vez serán pocas (he pasado más tiempo mirando el mapa galáctico para conseguir rutas que explorando).

Empecemos con un acuático perdido de la mano de diox, en un sistema de estrella tipo O a más de 5.000 segundos luz de la misma… abandonadito que estaba el pobre.



Y un curioso planeta con unos anillos que parecían una típica falda clásica con volantes… le quedaban bien y todo



Otro acuático más (estoy fijándome que a medida que me alejo de la burbuja cada vez hay más acuáticos… ¿cuándo encontraré alguno con vida lo suficientemente avanzada como para tener estaciones orbitando y poder entablar conversaciones inteligentes con sus habitantes?



Le toca el turno a otro anillado (esta vez uno metálico con atmósfera de amoníaco), cuyos anillos eran bastante grandes para un planeta tan pequeño (0,02 veces el tamaño de la Tierra)



Un amanecer sobre esos anillos



Y ya es el momento de mostrar el recorrido… aunque he marcado muchos de los puntos por los que he pasado, la verdad es que el recorrido real es mucho más enrevesado, pues he tenido que dar vueltas y más vueltas para encontrar un camino apropiado entre los brazos… pero al menos me ha servido de lección para la próxima.




FPJ
Ridiox… un consejo a navegantes que quieran hacer algo así… mirad bien las rutas “ANTES” de hacer un viaje, que luego pasa lo que pasa. La de horas que perdí jugando dando vueltas y más vueltas, calculando “a ojo” que las estrellas a las que enfilaba luego podrían seguir, para que al llegar tuviese que dar media vuelta y volver a intentarlo por otro lado.

Aunque la parte buena es que eso hace entretenido el juego XD. Y espero aprender de mis errores y no volver a “cagarla” cuando tenga que saltar del brazo de orión al de sagitario… si es que mi patética memoria no me hace la puñeta y me olvido, que es más que probable
 
Leyendo las aventuras de exploración publicadas en uno de los vlogs galácticos y parándose en cada foto.

-- Ualaaaaaaaaaaaa.... ¡qué bonito! Aaaaaaaaaahhhhhhhh... ¡Qué chulo! Oooooooohhhhhhhhh... ¡¡Qué pasada!!
Me pregunto cómo consiguen estos exploradores no perder la cordura en un viaje tan largo sin ver a otro ser humano. ¿Hablará con su IA? Debe ser un ser humano excepcional, con una fortaleza mental y disciplinas inamovibles. Rollo caballero de los cuentos de fantasía antiguos...
 
El camarote es pequeño. Un camastro empotrado en la pared, una mesa despacho en un lado y un pequeño soporte de pared encima del camastro. En el soporte brillan unos números que avanzan lentamente contando las horas, minutos y segundos. En el camastro se puede ver la figura de un hombre en posición extraña, como si se hubiera dejado caer mientras se intentaba desvestir, pero sin mucho éxito. Está dormido. Un brazo cae por el lateral del camastro mientras que el otro está girado debajo del cuerpo. Una de sus piernas aún está tocando el suelo de la nave. Y la expresión de su rostro mientras duerme (sobre todo por las babas que manchan la almohada y los ronquidos descompasados) es difícil de describir, pues así como una amorosa y dulce madre podría ver a su hijo de esta forma y definirlo como “tierno”, lo más probable es que el resto de la humanidad lo definiese como “aberración horripilante”.

La oscuridad del camarote es expulsada por la repentina aparición de una figura luminosa. El holograma de una hermosa mujer contempla el camarote y en sus rasgos se pueden observar una serie de expresiones tan humanas que, de no ser por el tenue brillo que emite, casi podría pasar por un ser humano real. Mientras observa al dormido comandante por su rostro pasa un leve rasgo de ternura (aunque no puede esconder un cierto deje de hastío y disgusto al escuchar los ronquidos), al observar el desorden del lugar la expresión muda a otra de cansancio y cuando sus ojos pasan por la mesa despacho y se fijan en la pantalla de la consola y ve que el salvapantallas de la misma no es más que una sucesión de imágenes de mujeres muy ligeras de ropa (si es que a eso que llevan se le puede llamar ropa) vuelve a cambiar la expresión, esta vez a resignación.

La figura flota hacia el camastro y sus rasgos vuelven a cambiar. Vuelve a tener esa expresión preocupada y tierna mientras se acerca al durmiente. Con un gesto de la mano señala al reloj de la pared y éste brilla leventemente mientras desconecta la alarma que estaba por sonar. Ella se inclina sobre el hombre dormido y, aunque no puede haber contacto real al ser ella nada más que una imagen de luz, deposita un casto beso en la frente mientras hace el amago de acariciar los cabellos del hombre. Como si el durmiente hubiera notado algo, farfulla algo en sueños, se revuelve un poco mejorando la postura, recoloca la cabeza en la almohada (donde vuelve a babear), alarga el brazo para rascarse la entrepierna y tras soltar una estruendosa ventosidad, vuelve a soñar y roncar. Aunque un holograma no respira, es evidente que las palabras “¡Que cruz, diox mío… que cruz con este hombre!” surgen de sus labios después de un largo suspiro de resignación. Luego hace un gesto con la cabeza y desaparece mientras varios robots salen de las paredes para ordenar el camarote en silencio.

Horas después el hombre despierta cuando un aroma inconfundible le llega al camarote. El salto del sueño a la vigilia es casi inmediato. Se pone en pie y mira al reloj y por su cara se suceden expresiones de perplejidad, miedo, cansancio y por último sorpresa…


  • ¿Eva?
  • ¿Sí querido? — El holograma aparece en el camarote, una mujer hermosa vestida tan sólo con un albornoz tan grande que cubre por completo su figura y una toalla alrededor de su cabeza
  • ¿Se ha estropeado el reloj? Que he dormido casi 4 horas más de lo normal… ¿Y es café eso que estoy oliendo? Pensaba que me lo habías racionado… aún recuerdo tus palabras exactas: “Si ya eres un histérico de natural, como para darte más café”
  • Bueno… un día es un día y hoy creo que te lo has ganado. Y he decidido dejarte dormir más, que bien merecido lo tienes. Anda, pasa a la bañera que apestas a sudor. Y ya desayunaras luego.
  • ¿Acaso hemos chocado mientras dormía y ahora estoy en el cielo? ¿Se te han fundido los plomos? ¿Qué diablos pasa hoy para que te portes tan bien conmigo?
  • ¿Acaso no me porto bien siempre? — dice ella con un guiño y una sonrisa pícara — Venga, que la temperatura del agua está justo como te gusta. ¡Apúrate!
  • Pues no se hable más, que las cosas buenas hay que disfrutarlas. Y ya puestos a aprovecharme de esta ocasión tan rara… ¿Qué te parece que me acompañes en el baño? — dice él mientras sonríe de una forma que transmite claramente lo que está pensando
  • Ups… es una pena que yo acabe de salir — dice ella mientras se envuelve aún más en el albornoz— Venga, tú al agua y yo a terminar de preparar el desayuno. Que hoy, además de café cargadito te esperan unas tostadas bien quemadas, como a ti te gustan.
  • Definitivamente he muerto y estoy en el cielo

El hombre le dirige una última mirada al holograma mientras éste se desvanece en el aire y se dirige hacia el cuarto de baño. En contraste con el espartano camarote del que acaba de salir, el baño es todo lujo. En el centro del mismo lo espera una bañera redonda de tres metros de diámetro y casi un metro de profundidad llena de agua caliente.

Una hora después el hombre sale del baño. Su aspecto contrasta con el anterior. Donde antes se encontraba un hombre cansado y medio dormido, ahora está la expresión de alguien alerta, despierto y, curiosamente, alegre. Se dirige a la cocina donde lo espera una mesa en la que hay café recién hecho, una fuente con tostadas churruscaditas, leche, fruta y distintos tipos de pastelitos. La cara del hombre ahora denota sorpresa. En el extremo contrario de la pequeña mesa se encuentra el holograma de la mujer, esta vez vestida con unos shorts y una camiseta negra ajustada con el logo de un grupo de death metal, mientras mordisquea una tostada.


  • Esperaba el café y las tostadas, pero esto es pasarse… siempre estás riñéndome para que haga más deporte y me quite esta panza… y ahora me sorprendes con esto. Así que ya no lo demores más… ¿Cuál es la mala noticia?
  • ¿Siempre tienes que pensar mal? ¿Acaso no puedo darte un caprichito así, de vez en cuando? —responde ella mientras sonríe alegremente
  • Venga… dímelo…
  • Vale. Te he dejado dormir y te he preparado el desayuno y el baño porque he considerado que te hacía falta un poco de descanso. Llevamos una semana sin parar casi ni para descansar. Todo ello para recuperar el tiempo perdido en el salto entre brazos. Y hoy he hecho los cálculos finales y tengo que decirte que has logrado un verdadero record personal. Has superado los 30.000 años luz de una tacada. Así que creo que no sólo vamos a cumplir los plazos, sino que además aún nos va a sobrar tiempo. Y por eso la pequeña fiestecita.
  • ¿30.000? ¿Seguro? ¡¡¡Yipiyahey!!!! — el comandante pega un salto en la silla y se pone a bailar por el comedor (o al menos él cree que “eso” es bailar… aunque para cualquier observador externo tal vez aparente una extraño rito de apareamiento de alguna subespecie de gorila mutante… alrededor de la risueña mujer holográfica que, curiosamente, secunda la extraña danza y se pone a brincar con él demostrando que, al fin y al cabo, “dios los cría y ellos se juntan”). El “danzamiento” (porque llamarle baile es ser demasiado generoso con la palabra) termina y ambos se sonríen mutuamente — Bueno preciosa. Las cosas vuelven a mejorar. Vale que esta vez hayamos hecho pocas fotos, pero al menos hemos recuperado el tiempo perdido. Hay que buscar el término medio. Así que vete calentando motores, que tenemos por delante una semanita más tranquila y por lo tanto, a la espera de encontrar nuevas maravillas por el universo
  • ¡A la orden mi amo! — responde la chica, que ahora se aparece como una genio de la lámpara, que desaparece en una nube de humo mientras le dirige una sonrisa y un guiño al comandante.
  • Definitivamente — dice él al aire — hay días en que es bueno estar vivo. ¡Va por ti, preciosa! — exclama mientras levanta en el aire una botella de hidromiel y se sirve una generosa ración en una copa… puede que no sean horas de darle al alcohol, pero, ¿qué demonios? Un día es un día

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Diario de abordo

Esta semana ha sido un no parar. Salto arriba y abajo día sí y día también. Había que recuperar el tiempo perdido y ¡Por Odín! que lo hemos logrado. Nada más y nada menos que un recorrido en línea recta por el borde galáctico (al menos el borde galáctico de este brazo) de 23.000 años luz, siendo un recorrido real de más de 30.000 años luz (pues no siempre se mueve uno en línea recta, tanto por las escapadas a “ver cosas” como por los cálculos de ruta que me llevaron al vacío y había que retroceder). Así que si quiero seguir el buen ritmo, vamos a empezar con las fotos y luego, a meterle caña a esta preciosidad de nave que tengo aquí.


Ronda de fotos:

Una estrella tipo B con un halo lila bastante curioso. La foto está echa a más de 50.000 segundos luz. Menudo bicharraco de estrella para poder verse así de grande a tanta distancia




Un gigante gaseoso que estaba tan cerca de su estrella (en realidad un sistema binario, pero la otra estrella ya se alejaba un poco del centro) que se podía ver perfectamente al aparecer en el sistema




Foto de un planeta metálico que tenía como gemelo a un acuático, tan cercanos ambos que se puede ver su imagen al fondo




La “bola blanca” del billar con unos anillos bastante bonitos. Al fondo se puede disfrutar de las vistas de una nebulosa que encontré en el camino. Lástima que ya haya llegado gente por aquí, que toda la nebulosa estaba ya “descubierta”. Esperemos que las próximas que me encuentre ya sean más desconocidas, para así poder firmarlas con mi nombre




Recorrido actual. La verdad es que le he dado un buen tute… Puede que “en línea recta” llegue muy justito a los 23.000 años luz, pero como me he ido desviando bastante del plano galáctico (y alejándome mucho de la ruta para visitar la nebulosa), el recorrido final supera (por poco, pero lo supera, que es lo que cuenta) los 30.000 años luz. No está nada mal.



FDP

Leyendo las aventuras de exploración publicadas en uno de los vlogs galácticos y parándose en cada foto.

-- Ualaaaaaaaaaaaa.... ¡qué bonito! Aaaaaaaaaahhhhhhhh... ¡Qué chulo! Oooooooohhhhhhhhh... ¡¡Qué pasada!!
Me pregunto cómo consiguen estos exploradores no perder la cordura en un viaje tan largo sin ver a otro ser humano. ¿Hablará con su IA? Debe ser un ser humano excepcional, con una fortaleza mental y disciplinas inamovibles. Rollo caballero de los cuentos de fantasía antiguos...
… esto… ¿ser humano excepcional?... ¿fortaleza mental?... ¿disciplina inamovible?...

Gracias por los piropos… pero después de leer este post tuve que “rehacer” la entrada de hoy y pasar a la tercera persona para demostrar esa “excepcionalidad”… esa “fortaleza mental”… esa “disciplina inamovible” XDDDD

Que le voy a hacer… me encanta “incordiar” XD
 
Jurl... Vaya tute. Sí, definitivamente, el comandante Gangrol ha perdido la cordura del todo. Muy chulas las fotos.
 
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