Luchadores por la Libertad

Estoy cansado... aún faltan unos días para que se cumpla el plazo autoimpuesto para los "reportes" que envio. Ese diario de recortes fotográficos en el que pongo por escrito mi camino.

Pero esta noche no he logrado descansar nada. Y llevo así ya varias noches más. Malos sueños. Supongo que los "tutes" que me estoy metiendo empiezan a pasar factura. Aunque Eva está más convencida de que el hecho fundamental que me pasa factura es mi soledad. Creo que empieza a preocuparse de más. Hace ya tiempo que le tengo dicho que me deje respirar un poco... se preocupa demasiado por nada. Unas malas noches las tiene cualquiera. A mi me ha tocado ahora. No pasa nada... en breve el cansacio pasará factura y seguro que caigo redondo encima de la cama y no me despierto en dos días.

Y luego vuelta a empezar. Tengo que poner buena cara ante Eva para que deje de preocuparse.

Bueno... vuelta a la cama, a ver si al menos logro descansar un par de horas antes de ponerme en pie otra vez. A ver si esta vez los sueños mejoran. Que ya empiezo a estar cansado de esas voces extrañas en lenguas desconocidas que me bombardean la cabeza... con lo feliz que sería yo con sueños más de mi estilo... llenos de mujeres hermosas... ligeras de ropa... sexis... sonrientes... agradables... muy ligeras de ropa... emmmm... mejor dejo de fantasear que ahora sí que se me va el sueño... creo que antes de volver al catre me voy a dar un buen remojón en la bañera bien llena de agua helada... a ver si así...

Necesito dormir más...
 
Otra semana más y llega el momento de poner por escrito las vivencias.

Esta semana ha sido de bastante relax a nivel de distancia recorrida (tengo a Eva a mi lado con un atuendo “acorde” a la situación, pues dice que tenemos que ponernos las pilas y recuperar el ritmo, que tenemos que ser más “espartanos”, así que se ha vestido de espartana… y la verdad es que eso me hace pensar, si por recorrer menos distancia en el mismo tiempo la tengo a mi lado con esos vestiditos tan provocativos y sexis… como que me entra un “noséqué, quequéséyo” que me hace plantearme muy seriamente el ir más lento aún… y es que cuando le digo que eso no ayuda, pues mi mente, en lugar de pensar en ir más rápido se detiene por completo en su precioso rostro y en esas curvas tan sugerentes y apetecibles… joder… ¡tengo que centrarme!), más que nada porque hemos pasado por una zona del brazo con una elevada concentración de mini-nebulosas (esos pequeños cuerpos estelares que son tan masivos como para atraer una buena cantidad de polvo estelar a su alrededor, pero que no poseen capacidad como para mantenerlo y agrandarlo de forma que sólo se encuentra alrededor del sistema y no englobando varios), así que me he parado a visitarlos todos.


La mala noticia es que casi todos ellos ya tenían dueño (felicidades a los comandantes Herzbube, DrNegativo y Katejina, sobre todo a esta última, dueña de más del 80% de todos esos descubrimientos) pero la buena es que aún así pude encontrar varios sin descubrir, dos Herbig y tres estrellas de tipo O. Solo espero que en el tiempo que transcurra entre que termine de dar la vuelta a la galaxia y entregue los datos de exploración no haya nadie que venga a reclamarlos primero… que todo es posible. Aunque la esperanza es lo último que se pierde.

De todas formas, aunque no haya recorrido mucho espacio, la verdad es que voy bien de tiempo. Un cálculo simple (y a ojo) de mi recorrido actual frente a lo que aún me queda por recorrer, si sigo al ritmo actual (semanas de 30.000 años luz y semanas de 7000 como esta) puede que termine antes de finalizar noviembre… eso me da un buen margen de maniobra. Sobre todo porque estoy viendo que en breve me tocará hacer una parada en algún planeta para darle un buen repaso a la estructura exterior de la nave, que en las últimas fotos que he hecho ya se puede observar que no queda nada de la pintura protectora de la misma, y tengo que echarle un ojo a la integridad estructural, no sea que los impactos de polvo estelar hayan causado algún daño interno. Espero que no. Eva me dice que por ahora todo bien, pero teniendo en cuenta que me encuentro ahora mismo a más de 50.000 años luz de casa, mejor prevenir que curar.

Y ya va tocando la ronda de fotos. Esta vez poquitas, ya que, aunque he parado mucho, la verdad es que los sistemas en los que he parado eran tan similares (es lo que tiene centrarse en las mini-nebulosas, que todas se parecen) que me pareció una pérdida de espacio de memoria en la base de datos repetir fotos iguales (y más teniendo en cuenta que yo, como fotógrafo, valgo lo mismo que como repostero… y asumiendo que el único postre que sé preparar es “pan con mantequilla y mermelada”… creo que queda dicho todo).


Aquí tenemos un gaseoso cerquita de su estrella (tipo A)




Aquí un rocoso con unas manchas interesantes que le daban un aire curioso al tener una atmósfera de metano





Una tipo O (un sistema de esos de “mini-nebulosa”) abandonada y solita en el espacio, tan masiva que a su alrededor sólo había polvo estelar. Tuve que alejarme mucho antes de poder hacerle la foto, porque cerquita hasta Eva tuvo que “aligerarse” la ropa (ahora que lo pienso… debería haberme quedado más tiempo cerca… es lo malo del calor, que mi pobre neurona no se da cuenta de las cosas hasta que es demasiado tarde…)





Un sistema dual, con una Tipo A y una Tipo M, teniendo ésta un gaseoso cerquita… tan próximo que se pueden ver perfectamente los dos cuerpos al lado y en buen tamaño.





Aquí el sistema en el que el Dr Negativo se me adelantó




Este es el sistema en el que Katejina estuvo antes que yo…





Y este es el sistema al que llegó antes Herzbube





Pero este… este es uno de los míos… “pa mí pa siempre”





Y ya para terminar, el recorrido actual. Me voy alejando cada vez más de la burbuja… en breve tendré que empezar a pensar en cambiar de brazo, no sea que me pase lo de la otra vez. Menos mal que tengo a Eva para avisarme a tiempo.

 
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Me quito el sombrero amigo: un viaje, una historia, unas fotos sin igual !!!!! Muchas gracias por la mencion mi amigo, me has alegrado el dia, aki os dejo un regalito para el que quiera ir a visitar:




 
Me quito el sombrero amigo: un viaje, una historia, unas fotos sin igual !!!!! Muchas gracias por la mencion mi amigo, me has alegrado el dia, aki os dejo un regalito para el que quiera ir a visitar:



Nada que agradecer, ¡qué menos! que no veas lo que es llegar al quinto demonio y descubrir que alguien ya ha estado por allí... la primera impresión es odio mortal (por el tema ese de "jo, yo quería que fuese pa mi el descubrimiento"), pero se pasa rápido y se transforma en admiración y luego superación ;) que si estuviesen todas sin descubrir, seguro que ya me habría aburrido hace tiempo, pero así, me hace querer seguir con más ganas ;)

Y por cierto, que pasada esos cañones... tengo que buscar cosillas así en los planetas en los que bajo (por ahora he visto muchas cosas muy comunes, y poca "especial", de ahí que no haga fotos de mis descensos... pero ya cambiará cuando encuentre algo)
 
Otra semana más. Acabo de posar la nave en un planeta muy bonito, con grandes ríos azules… o al menos eso parecía desde órbita, porque al final resultaron ser enormes valles rocosos que brillaban en azul por la luz solar (un tipo A), pero de todas formas he podido hacer unas pasadas bastante curiosas por encima y luego, con el vehículo de superficie conseguir unas cuantas muestras de piedras interesantes. Una de ellas es una roca con pequeñas esquirlas de cuarzo rosado en su superficie. Muy bonita. La voy a usar de pisapapeles. Incluso le he puesto nombre. Se llama Rocky.

Por lo demás, ha sido una semana provechosa. He conseguido recorrer casi 20.000 años luz. Y si no he logrado hacer más es porque, aunque he empezado el salto entre brazos temprano, aún me he topado con un par de zonas de poca densidad estelar, por lo que he tenido que dar media vuelta. Pero han sido sólo dos veces, de forma que, al final, ha salido rentable en recorrido.

De seguir a este ritmo, estoy viendo que lograré el objetivo mucho antes de lo esperado. Así que ahora voy a dedicarme más a la exploración que al “salto+salto+salto”. Después de todo, cuando regrese, quiero poder vender mis cartas estelares a un buen precio. Que visto el catálogo de mejoras de las anacondas, aún puedo hacerle un par de retoques más a mi preciosa Eva. Sobre todo en la sección de “comodidades”, que aunque ya le haya puesto un cuarto de baño de calidad “imperial”, la verdad es que el camarote deja bastante que desear (es lo que tiene haberse gastado hasta el último crédito en la bañera y que luego tuviera que pedir un crédito para el resto de las cosas… pero las prioridades son claras).

Así que vamos a empezar con el “recorrido visual” del momento:


Empecemos el recorrido con un acuático interesante, encontrado al inicio de la semana en una estrella tipo M que sólo tenía planetas helados en el sistema, y en el medio de ellos, abandonado del todo, un acuático con posibilidades de terraformación:





Aquí un gigante gaseoso enorme, muy cercano al sol del sistema (a tan solo 28 sl), al que pude hacerle una foto mientras “escondía” dicho sol, quedando en eclipse total.




Un tipo M con dos pequeños soles cercanos





Un metálico con unas cadenas montañosas interesantes






Un metálico de color azul, incluso cuando su estrella era una T-Tauri con poca capacidad lumínica, el planeta brillaba de azul… ¿Es cosa mía o cada vez se ven más planetas azules? A lo mejor es que estoy empezando a sentir la morriña por mi planeta natal, tan azulito él…





Este es un tipo tierra con una luna rocosa de color azul. Tuve que hacerle la foto lejos, porque estaban tan separados entre sí, que de haberme acercado no se hubiera podido ver bien… pero así está bien… creo…





Aquí dos planetas gemelos. Mundos rocosos con poco que ver, si no fuera porque, al acercarme encontré esos “ríos azules” en el de la izquierda (en el que me acabo de posar)





un ejemplo de esos “ríos azules”… aquí, ya desde más cerca, se puede ver que no es más que “rocas iluminadas”, pero de todas formas, era un espectáculo el volar por encima. Lástima que Eva no tenga buena potencia de motor (lo sé… culpa mía para que pudiera saltar más… cuando regrese, ya lo arreglaré), porque de poder ir más rápido, me hubiera recorrido el planeta entero buscando cosas interesantes para fotografiar, pero a la pobre velocidad a la que iba, de hacerlo, me hubiera pasado una semana entera ahí… y eso sí que sería perder el ritmo del todo. Tal vez, más adelante, cuando no tenga prisa ni retos ni apuestas, pueda dedicarme a “investigar” planetas… por ahora, hay que tener las prioridades claras.





Aquí se puede ver que la nave ya está para el arrastre… no por la nave en sí, sino por la pintura. Del bonito color negro, con los logos y las placas, ya no queda más que resquicios. Se ve que el polvo estelar y los saltos consecutivos pasan factura. La factura va a ser buena cuando regrese. Menos mal que pienso sacar buena tajada con las cartas de navegación, que sino, como para meterse en este fregado





Y aquí tenemos a Rocky. Tan bonita ella… ¿verdad que es adorable?






Y ya para terminar, el recorrido actual. Cada vez tengo que buscar nuevas formas de poder verlo entero, que el sistema no me permite ver la galaxia entera y ya es complicado moverse por la pantalla para poder capturar la imagen del recorrido…



 
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Menuda nochecita. He tenido unos sueños espantosos. Voces en la oscuridad que me hablaban en una lengua extraña. Acabo de despertar. No ha pasado ni una hora desde que me he metido en la cama y estoy tan cansado como al acostarme… sino más. Supongo que tengo que hacerle caso a Eva y dejar de leer novelas de terror antes de tirarme en el catre. Nunca antes me había pasado, pero es de suponer que después de tanto tiempo en soledad, cualquier estímulo hace que la mente divague.

Menos mal que tengo a Rocky para que me haga compañía. La he traído hasta mi habitación. Y las gemas que la recubren brillan de una forma preciosa al apagar las luces. Es una buena compañía.

De todas formas no van más de un par de días desde mi última anotación, así que tampoco es que haya nada que contar. Como siempre, esperaré hasta tener un buen registro semanal antes de colgar nada más. A ver si puedo volver a meterme en el camastro y por lo menos recuperar el sueño. Que buena falta me hace.
 
Dos noches sin dormir… los sueños son cada vez más vívidos… Eva me dice que ya va siendo hora de tomarme algo, pero me da miedo… Sé que si me tomo alguna medicina de las que me dice, dormiré… pero… ¿qué pasará con las voces? A veces es como si quisieran decirme algo… No lo sé… Tal vez me estoy volviendo loco… supongo que la soledad prolongada tiene estos efectos…
 
¡¡¡Ya sé lo que pasa!!! Llevo varios días durmiendo fatal. Escuchando voces en sueños y a veces incluso durante la vigila. Como si algo me hablase. Como si algo intentase contactar conmigo pero no fuese capaz. Y ahora por fin lo he entendido todo.

¡¡¡Es Rocky!!! No es una piedra bonita. Es un ser vivo. O por lo menos un proyecto de ser vivo. Es un huevo. En su interior lleva la información genética de toda una raza. Son seres con base de silicio (de ahí que tenga la pinta de ser una simple piedra). Su mecanismo reproductivo es comprimir toda la información racial en un planeta, que se desmenuza en múltiples “huevos” y luego esos “huevos” son lanzados al espacio para que vaguen por la galaxia. En cada proceso reproductivo se forman varios cientos de miles de millones de billones de “huevos”, para que al menos alguno de ellos pueda llegar a culminar su ciclo vital y así dé lugar a un nuevo Dragón (el nombre real de esta raza es diferente, pero en mi mente han aparecido imágenes de estos seres ya crecidos y la verdad es que tienen pinta de dragones). Ese nuevo ser crecerá hasta alcanzar su tamaño final (varios kilómetros desde la cabeza hasta el final de la cola), momento en el que emprenderá el vuelo hasta el Hogar (el lugar en que viven estos seres) a través del espacio. Una vez allí compartirá todo cuanto haya aprendido en su viaje y, con esa información, más la de todos aquellos nuevos y viejos dragones que viven allí, el ciclo vuelve a empezar.

Estos huevos flotan por el espacio hasta alcanzar un ambiente adecuado. Para algunos son planetas con atmósferas de nitrógeno. Para otros son simples rocas de hielo… cada uno de los huevos tiene una serie de condiciones únicas que cumplir antes de eclosionar. De ahí que lo más normal es que solo uno o dos de entre todos los trillones de huevos que se lanzan al vacío sean capaces de regresar como dragones completos.

Rocky me ha dicho que el planeta en el que lo encontré no era adecuado para él. Pero lo malo es que no sabe explicarme cuál es el adecuado. Lo sabrá en cuanto lo tenga cerca. Así que tengo que ayudarlo a encontrarlo. De esta forma podrá empezar con su ciclo vital y crecer y llegar a ser un dragón de verdad.

Eva me dice que eso es una tontería. Que ha hecho todos los escáneres y pruebas posibles y que Rocky no es más que un pedrusco con cristales de cuarzo en su superficie… pero eso no es verdad. La verdad es que está celosa de que ahora le haga más caso a Rocky que a ella. Pero es que la pobre Rocky (porque es una chica… seguro… vale que me ha dicho que los dragones no tienen sexo “per sé”… pero cuando habla conmigo tiene voz de mujer… una voz seductora y dulce y agradable y melosa… es la voz de una chica… seguro… así que para mí Rocky es una chica) no tiene forma de comunicarse con nadie más que conmigo, ya que lo hace a través de una especie de comunicación mental telepática y Eva, al ser un ser cibernético, no puede captarla.

Así que ahora tengo un nuevo habitante en mi nave. Se llama Rocky y es un huevo de dragón que algún día será una dragona de verdad.

Ahora sí que tengo que darle a la exploración a lo bestia. Espero que no se me eche el tiempo encima, pero es que si tengo que pasar por todos los planetas y rocas y sistemas que vea hasta que encuentre el apropiado para Rocky, me temo que voy a ir muy justito. Menos mal que llevo una buena ventaja sobre el plan inicial.

OT
Historia interesante fraguándose en 3, 2, 1... Sacando las palomitas
Tanto como "interesante" es mucho decir... lo que pasa es que seguir contando el cómo se hacen las fotos ya se hace repetitivo y aburrido, y hay que darle un poco de imaginación al asunto para que no me de un telele de tanto salto+salto+salto XD.

Simplemente al pobre comandante gangrol se le ha ido la pinza un rato largo XD

 
Por fin ha terminado la semana. Me he dedicado al máximo a recorrer todos y cada uno de los lugares aterrizables para analizar y ver si son aptos para Rocky. Por desgracia, por ahora ninguno de los que he visitado era válido. Pero la esperanza es lo último que se pierde. Durante nuestras conversaciones (en sueños casi todas ellas, ya que dice que es cuando mejor se encuentra mi mente para ser receptiva a sus pensamientos, en vigilia puede, pero a veces las voces se pierden y se malentienden… lo malo de los sueños es que muchas veces, al despertar olvido parte, así que también hay poca comprensión… pero con el tiempo me dice que se va a ir afinando cada vez más hasta que podamos comunicarnos de forma permanente y sin problemas incluso en vigilia, todo es cuestión de paciencia… lo malo es que la paciencia de su raza es casi que eterna frente a un ser humano, ellos viven eones… pero la esperanza es lo último que se pierde).

Eva sigue protestando por mis continuas paradas en los planetas, diciendo que voy a perder tiempo en esto. También me echa en cara que me deje llevar por las voces y la locura. Está preocupada, y lo entiendo. El hecho de que ella no pueda escuchar a Rocky es un problema. Sé que quiere lo mejor para mí y que hará todo lo posible por mantenerme “cuerdo” (en palabra suyas), pero también sé que le he dicho (y fue una orden, por lo que no puede desobedecer) que no haga nada en contra de Rocky (que sino seguro que esta chica era capaz de lanzarla por la escotilla, aunque no sé si es por “cuidarme” a mí, o por simples y puros celos… que desde que Rocky llegó a la nave, la verdad es que es curioso cómo ha cambiado Eva… tan recatada y casta y pura como era antes, y tan “zorrón” que se me está poniendo ahora… hay que ver… aunque he de decir que este cambio no es que me cause mucho problema… todo lo contrario, encantado que estoy con esos atuendos que se está poniendo ahora), así que estoy tranquilo. Y Rocky también debería estarlo.

Así que no te preocupes Rocky… que la gruñona de Eva no te va a hacer nada… tu hazle caso a papi… ¿quién es una dragoncita buena? ¿Eh? ¿Quién es una dragoncita buena? ¡¡¡Tu eres un dragoncita buena!!!

¡¡¡Hay que linda es mi preciosa dragoncita!!!

Vamos con las fotos.
Aquí tenemos un sistema ternario. Tres soles (tipo A, tipo F y tipo M) en perfecta (o casi) sincronía. Alineados uno tras otro (lo que me costó moverme entre ellos para lograr que se pusieran en línea)




Dos planetas a los que descendí para ver si eran los que Rocky necesitaba para crecer. Lástima que ninguno fuese el adecuado.



En este, Rocky me hizo moverme por su zona oscura, buscando zonas aptas… sin éxito.



Dos lunas de un gigante gaseoso que tuve que recorrer por completo. Pero tampoco eran válidos para Rocky



Este me costó un daño grave en la nave. Una gravedad superior a 7 hizo que me diera un par de buenos leñazos contra el suelo (con la consiguiente pérdida de integridad del casco), amén de un exceso de calor al intentar salir de su atmósfera… y todo para nada, pues tampoco era apto para Rocky. En este planeta Eva me cantó las cuarenta (o más incluso), llamándome de todo y casi que suplicándome que dejase a Rocky de una vez. Ella no entiende que no puedo hacer eso, las voces en mi cabeza me lo dejan bien clarito. Tengo que ayudar a Rocky. Si Eva no puede oírlas no es porque no existan, sino porque sólo los seres orgánicos podemos. Eso que quede muy claro… YO NO ESTOY LOCO… las voces son reales… Rocky es real. Es una dragoncita buena. Es una dragoncita preciosa. Y PUNTO



Aquí otro de los intentos fallidos… pero al menos pude sacarle foto a las “Pistas de Aterrizaje” que cubrían la superficie del planeta



En este no pude bajar (tenía atmósfera), pero de todas formas me acerqué lo suficiente como para saber si era el que Rocky necesitaba. Además, al ser de ese color, no pude menos que llamarlo “Planeta Minion”



Otro al que me acerqué, pero no bajé, pues al ser del mismo tipo que aquel en el que encontré a Rocky, ya sabía que no sería válido para ella… pero de todas formas, era un planeta bonito, con sus ríos azules, para fotografiar.



Este era “casi” el que Rocky necesitaba… lo recorrí de arriba abajo… pero al final no cumplía las necesidades de mi preciosa dragoncita… pero al menos ya sé que me voy aproximando… todo es cuestión de tiempo



Y ya por fin, el recorrido actual. Una buena distancia. Calculo que para la semana que viene, si sigo a este ritmo, habré alcanzado el ecuador del viaje. El punto en el que tanto dará ir para un lado como para el otro, que la distancia será la misma. Otra cosa sería “atajar” por el centro galáctico, pero eso sería hacer trampa.

 
Durante esta semana he descendido en multitud de planetas buscando el apropiado para Rocky. Otra vez sin éxito. Se ve que las condiciones requeridas para que Rocky evolucione son complejas. Poco a poco voy ganando conocimientos sobre esta raza y sus circunstancias. Aprendo a los pocos y con muchas lagunas (es el problema de que la comunicación más fluida sea durante los sueños, ya que las voces en vigila no suelen ser muy claras y suelen centrarse en cosas como quemar papel y prenderle fuego a cosas que ardan y cosas así… no es que esté loco… es que los productos de la combustión son “alimento” para Rocky… de verdad), pero poco a poco voy entendiendo lo que son estos seres.

Yo les llamo dragones porque así fue como los vi la primera vez que apareció una imagen de ellos en mi cabeza. Pero ahora he entendido que eso no fue más que mi propia mente intentando hacerme entender un concepto que jamás antes había conocido. Su forma no es la de un dragón, ni su crecimiento es como el de un huevo. En realidad es algo muy diferente.

Las “semillas” (pues la verdad es que es más aproximado llamarlas así que huevos) que nacen del planeta origen, cuando llegan a un lugar con las condiciones apropiadas, se hunden en ese planeta, creciendo hacia adentro hasta llegar al núcleo del mismo. Una vez allí empiezan a alimentarse del centro mismo del planeta, creciendo a medida que consumen el núcleo. Al cabo de varios millones de años, la semilla ha ocupado todo el interior del planeta, hasta que sólo la corteza del mismo permanece. Luego permanece en ese estado durante varios millones de años más, evolucionado a su nueva forma, y cuando la alcanza es cuando se rompe el planeta (muchos campos de asteroides de los que rodean distintas estrellas no son más que los restos de estos seres después de haber “eclosionado”), dejando salir de su interior al nuevo ser. Este ser, que aunque en un principio pensé que era un dragón de tamaño colosal, en realidad es aún mayor… su tamaño puede rondar entre los 5.000 y 10.000 kilómetros de largo, tiene una forma casi serpentina. Su parte frontal (cabeza) es más ancha que el resto del cuerpo, de varios cientos de kilómetros de radio, mientras que la cola como mucho tiene cuatro o cinco kilómetros de radio. A lo largo del cuerpo brillan unos hilos de un material extraño (según me ha comentado es un elemento puro que aún nos falta mucho para descubrir, de cuatro cifras en la numeración de la tabla periódica, asociado con otros más comunes, en aleaciones metálico-orgánicas…sea lo que sea eso…) que son los que le permitirán viajar por el espacio. Los movimientos de la cola (vibraciones longitudinales y oscilaciones laterales) crean portales de salto, permitiendo a estos seres viajar a unas velocidades superiores a la luz. Ellos no “saltan” como hacemos nosotros en nuestras naves para recorrer grandes distancias… lo que hacen es simplemente entrar en esos portales hacia un “subespacio” por el que se mueven hasta que salen por otro portal hacia el espacio normal. Al no tener puntos de entrada y salida predefinidos (navegan por intuición por ese subespacio, pudiendo cambiar de dirección y destino a voluntad), pueden pasarse cientos de años viajando sin problema, para luego salir a galaxias de distancia. Siempre en dirección hacia su “hogar”

Y precisamente allí es a donde van todos. Ese “hogar” es el lugar en el que todos los dragones van. Me ha dicho que se encuentra en el centro de este universo. Intentaré explicarme (aunque no sé si con mucho éxito, ya que yo mismo no lo entiendo demasiado bien). Un sistema solar lo forma un sol (o cualquier ente con campo gravitacional propio) con un campo gravítico tan fuerte que a su alrededor se han formado (a veces si a veces no), cuerpos estelares más pequeños. La suma de muchos sistemas solares conforma una galaxia, la cual tiene un centro que debe tener un poder gravitacional tan grande como para mantener estable la propia galaxia. A su vez, la suma de varias galaxias da lugar a los clusters galácticos y las supergalaxias… o eso era lo que creíamos… nuestro problema es que no podíamos ver mas allá al ser una escala tan grande que no podemos ni imaginarla (es como decirle a una hormiga que mire al suelo y vea el sistema solar entero). Pero la realidad es que todas las galaxias están moviéndose entre sí como los planetas de un sistema estelar se mueven alrededor de su sol. Y así como nuestra galaxia tiene un agujero negro supermasivo en su centro (el cual es el que genera la corriente gravítica que le da forma y estabilidad a la propia galaxia), este universo tiene en su centro un cuerpo (no le llamaré agujero negro supermasivo porque no lo es… es “algo” para lo que no tengo nombre, y que haría quedar a Sagittarius A como una mota de polvo comparada con el sistema solar entero) en el que estos seres viven. Allí orbitan justo en el horizonte de sucesos del mismo mientras se unen cada varios eones para dar forma a un nuevo nacimiento.

Y por lo que me ha dado a entender, cuando habla de “este” universo es porque así como los planetas forman un sistema solar, los sistemas solares forman las galaxias, las galaxias forman los universos, a su vez los universos forman “algo” mayor… y ese “algo” tampoco es uno solo, sino muchos, que a su vez se unen formando algo aún mayor… y así sucesivamente hasta algún punto que incluso a ellos les está vedado.

Demasiado para mi mente, la verdad…

A medida que vaya aprendido más sobre estos seres lo iré poniendo por aquí, no sea que cuando por fin encuentre el lugar adecuado donde dejar a Rocky (cuánto la voy a echar de menos), al perderse la conexión telepática que ambos compartimos también pierda los recuerdos y conocimientos que he adquirido.

Y ahora por fin ha llegado la hora de la ronda de fotos.

Aquí un tipo tierra bastante prometedor. Si bien queda en el quinto demonio (en relación con la burbuja), nunca está de más tener posibilidades de expansión para la raza humana




Esta es la luna de un planeta metálico en un sistema binario. Rocky me dijo que tenía posibililidades, pero una vez nos acercamos, resultó que no. No valía.




Otro planeta rocoso en el que lo intenté. Pero también sin éxito




Este es un gigante gaseoso que si bien no era apto para Rocky (ya me lo avisó nada más llegar al sistema, al ser tan grande pudo analizarlo antes siquiera de acercarme a él), no pude evitar acercarme a fotografiarlo. Tan lila él que merecía una foto.




Una de las lunas de ese gigante gaseoso… haciendo juego con el mismo, también era rosa.




Aquí, desde más cerca, se puede ver que más que rosa era lila… pero seguía mereciendo una foto (de todas formas, una vez en su superficie, tampoco resultó apto para Rocky… está complicado esto de encontrarle un hogar adecuado)




En otro sistema, con una estrella tipo O, uno de sus planetas alejados brillaba mucho. Al final resultó ser nada más que un planeta helado, pero en el que el hielo de la superficie reflejaba la luz de la estrella con tonos violáceos. No pude evitar el hacerle una foto a un amanecer… a quién le gusten estos colores seguro que también le gustan estas fotos. Y también he de decir que no fue válido para Rocky




Un planeta montañoso en el que descendí buscando un hábitat adecuado para Rocky. Lo que al principio prometía, al final, después de recorrerme kilómetros y más kilómetros de montañas, fue un total y absoluto fracaso. Pero al menos me quedan un par de fotos interesantes








Aquí un planeta lleno de caminos serpenteantes, pero que por muy bonito que fuese en la distancia, una vez dentro, no era más que una planicie árida y tosca no apta para Rocky (ni para nadie, en realidad)





Y ya para terminar, el recorrido actual. Así a ojo, me encuentro en el ecuador de mi viaje. Si ahora atajo por el centro galáctico me encuentro a 58.000 años luz de la burbuja. Pero en vista de que tengo que encontrarle a Rocky un hogar y tengo que cumplir con la apuesta, ya son dos razones para continuar con el camino.




La semana que viene, más
 
Comiendo chucherías mientras se lee la última novela de exploración-ficción
- Uooooo... ¡Un huevo de kraken! Ahí sí que me ha sorprendido el autor. Halaaaaaaaa... Un planeta lila.
Más chuches mientras sigue leyendo.
 
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La comunicación con Rocky se ha hecho casi perfecta en esta semana. Supongo que el tiempo que compartimos hace que seamos cada vez más compatibles y no ya las palabras, sino los pensamientos, lleguen de uno a otra sin la molesta interferencia del lenguaje.

En estos días he aprendido mucho sobre su raza. En primer lugar decir que la memoria que comparten es muy diferente a lo que al principio pensaba. Al compartir recuerdos raciales desde el inicio de su concepción yo creía que se trataba de una especie de mente colmena como podría ser la de las abejas… pero nada más lejos de la realidad. Son seres individuales cada uno de ellos, con una mente propia. Simplemente tienen los recuerdos y vivencias de todos y cada uno de los seres de esa raza que vivieron antes que ellos hasta el momento de su concepción. Es como si cogemos diez ordenadores separados, que copian sus discos duros en un undécimo ordenador y luego siguen cada uno por su lado. El undécimo tendrá todo lo que tenían los otros diez ordenadores justo hasta el momento de copiarse, pero a partir de ese momento todos y cada uno de ellos habrá ganado memorias y vivencias que ya no comparte con los demás… hasta el momento en que se copian en el siguiente ordenador, que ya tendrá las nuevas vivencias de los once ordenadores… y así sucesivamente a lo largo de los eones de vida.

También aprendí que estos seres no son inmortales, aunque casi. Su esperanza de vida es inconmensurable, algunos más otros menos. Pero cuando llega el momento de la muerte (algo que ellos pueden “notar”), aquellos de esa especie a los que le llega la hora se unen entre sí, haciendo un nudo con sus colas y enrollándose mutuamente. La suma de estos seres moribundos es la “base” sobre la que nace un nuevo planeta-huevo en la que se cargan las memorias de todos los que viven (más las de aquellos que mueren). Cuando esta copia está completa, estos seres, que aún están vivos, usan sus últimas fuerzas para abrir un portal al subespacio. Al atravesarlo mueren y hacen que el planeta-huevo explote, esparciendo las semillas por todo el subespacio. Estas semillas flotan por ese “éter” hasta que regresan al espacio normal donde seguirán viajarán por el vacío hasta chocar con cualquier cuerpo estelar. Aquellas que encuentren uno “apto” crecerán para convertirse en uno de estos seres y regresar al hogar para repetir el ciclo. Aquellas que no, seguirán vagando por el vacío en una especie de “éxtasis” o morirán en aquellos planetas no aptos (pues aunque su esperanza de vida sea elevada, si no encuentran un lugar adecuado en el que crecer, acaban muriendo de todas formas. Rocky me encontró casi a la mitad de su esperanza de vida como huevo, así que aún le queda mucho por vivir, y así tendremos tiempo de encontrarle un lugar adecuado para que pueda crecer).

Estos últimos días he estado recibiendo comunicados interesantes de la “Galactic Holo Net”. Los contactos con los Thargoides han se han vuelto comunes. Y parece que no son demasiado amistosos. He intentado preguntarle a Rocky por estos seres, pero no me ha podido decir nada al respecto. Ahora bien, no sé si eso se debe a que no los conoce o a que yo no sé explicarle lo que son. Después de todo a lo mejor él los conoce por otro nombre. Sea como sea, casi que mejor que no los conozca de nada. Pues de conocerlos, significaría que esa raza tiene millones de años de edad. Y para los humanos, que como raza no llegamos ni tan siquiera a los 25.000 años (si empezamos a contar por la raza en sí de Homo Sapiens Sapiens… si contamos desde el Alfariensis ya serían 100.000 años… pero si contamos desde que, como raza, empezamos a crear civilización, no llegamos ni a los 10.000 años), sería un salto demasiado elevado como para siquiera pensar en defendernos.

Estoy demasiado lejos de la burbuja como para que esta guerra alienígena llegue hasta mi… creo… Pues contra unos seres de los que no sabemos nada, ni de donde son, ni cuál es su plan, ni cuáles son sus planetas, ni nada, a saber si en mi viaje me los encontraré. Por ahora no he tenido ningún contacto “raro” (ni con Thargoides ni con nada similar… a excepción de Rocky, pero ella es pacífica, así que no cuenta al respecto). Pero eso no significa que no pueda ser. Estoy a medio camino de casa… muchas cosas pueden desde ahora. De todas formas creo que voy a revisar la Net más a menudo… mejor estar informado de lo que pasa por la galaxia. Más vale prevenir…

Y ahora vamos a la ronda de fotos de esta semana, que ha sido provechosa.

Empecemos con dos tipo tierra en pleno proceso de glaciación. Sus polos estaban totalmente cubiertos de hielo y se podía ver cómo iba empezando a cubrir el resto del planeta. Para cuando los humanos lleguen aquí (estoy en el quinto demonio) seguro que ya se ha liberado del hielo… esperemos. Ambos planetas se encontraban en el mismo sistema y órbitas próximas entre sí. No tan cercanos como para poder fotografiarlos juntos, pero sí como para que los períodos de glaciación fuesen casi parejos.






Aquí un planeta metálico con una nebulosa al fondo. Nebulosa pequeña (de un solo sistema de tamaño) pero con tanta fuerza que a más de 400 años luz se podía ver perfectamente en el espacio.




Aquí aproximándome más hacia la nebulosa, una vista desde un planeta helado




Esta es la visual de la nebulosa desde el sistema más cercano a la misma. Se puede comprobar la potencia que tenía. Una verdadera belleza espacial




Este es el corazón de la nebulosa. Una estrella de neutrones tan poderosa que iluminaba no ya su propio sistema sino a muchos años luz de distancia. Tanta fuerza tenía esa estrella de neutrones que a su alrededor, además de los planetas y gaseosos típicos tenía orbitando una estrella tipo A. Impresionante viajar por ese sistema.




Aquí un planeta en el que bajé para ver si era adecuado para Rocky. Dentro de la propia nebulosa. No pudo ser (las fuerzas electromagnéticas de la estrella de neutrones imposibilitarían el crecimiento de Rocky). Pero me queda de recuerdo el visionado del cielo iluminado de azul.




Aquí, ya bastante lejos de la nebulosa anterior, una vista de otra nebulosa. Ésta ya mucho más grande (englobaba casi 30 sistemas en su interior, aunque todos ellos ya descubiertos en su totalidad por un tal Comandante Skip… felicidades para tí… aunque podías haber dejado alguno para los siguientes visitantes… ¡¡¡Acaparador!!!).




Este ya es simplemente un acuático terraformable después de haber dejado la nebulosa detrás. Se veía muy oscuro para ser acuático, pero bueno, tal vez las tormentas que lo azotaban eran tan fuertes que no dejaban ver demasiado el interior…




Aquí intentaba aterrizar en un planeta para ver si valía para Rocky… pero por más que di vueltas y más vueltas no logré encontrar un lugar adecuado para ella.








Este era casi idóneo para Rocky (según ella me dijo), pero le faltaba “algo” (no supo especificarme bien lo que era, supongo que, aunque ahora la comunicación es mucho mejor, siguen faltándome datos), así que media vuelta y seguir buscando.




Una luna lila a la que le hice foto no porque fuese buena para Rocky, sino porque la verdad, en el medio de la oscuridad, resaltaba bastante bien el color




Un rocoso rojizo bastante bonito.




Este es un gaseoso enorme, casi tan grande como el sol sobre el que orbitaba. Y con unos anillos tremendos y muy compactos… La de cosas enormes que se pueden encontrar en la galaxia con un poco de suerte.




Y ya para terminar, el recorrido actual. Esto marcha. Incluso parándome a buscarle hogar a Rocky puedo mantener buen ritmo. Si sigo así, no sólo cumpliré los plazos, sino que aún me sobrará tiempo para gastarme los beneficios de la exploración en una buena juerga de esas que hacen historia



 
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He intentado sacarle más datos a Rocky de los Thargoides, pero como no soy capaz de hacerle entender qué es un targoide, no llegamos a ningún resultado. Así que le dije que me hablase de las razas con las que su especie ha tenido contacto, a ver si alguna de ellas resulta ser similar (o incluso coincida) a los Thargoides, y así, durante toda esta semana Rocky me ha estado contando historias de otros seres que han tenido contacto con su raza.

Me hablado de los Radaxii, unos seres anfibios con cuatro brazos (dos de los cuales usaban para caminar en tierra firme) y una poderosa cola que usaban para nadar. Estos seres habitaron una galaxia muy lejana hace muchísimos eones. Seres que nacieron en un planeta como podría ser la propia Tierra, cuna de la humanidad, pero que en lugar de evolucionar a seres terrestres por completo, mantuvieron su parte acuática totalmente funcional. Pero lo más curioso de los Radaxii fue que conquistaron toda su galaxia sin conocer la tecnología de salto. Viajaban en naves más lentas que la luz, que enviaban desde su planeta natal con los huevos fecundados de nuevos Radaxii para poblar otros planetas acuáticos. Tuvieron la suerte de que en su galaxia no había ninguna especie que compitiera con ellos. Al final se extinguieron cuando esa galaxia colapsó. Pero dice Rocky que antes de ese fin enviaron naves arca, cargadas con huevos de Radaxii y con todo el conocimiento de su especie a otras galaxias, para que cruzaran el vacío sideral en un viaje eterno (al no poseer la tecnología de salto, los viajes durarían billones y billones de años) hasta encontrar nuevas cunas de las que resurgir.
Quién sabe… tal vez en un futuro no muy lejano alguna de esas naves arcas llegue a nuestra galaxia y podamos aprender y amistarnos con ellos… aunque conociendo a la raza humana, lo más probable es que nada más ver esas arcas disparemos primero y preguntemos después.

También me habló de los Kithorax. Una raza casi tan antigua como ellos mismos. Nacidos en el albor de los tiempos. Una raza de seres rocosos (con base de silicio) que evolucionó a seres casi por completo cibernéticos (al tener una base de silicio, las mejoras tecnológicas se ajustaban a su metabolismo de forma óptima) y casi inmortales. Seres que fueron mejorándose paulatinamente hasta ocupar el planeta entero (con la destrucción y exterminio de todos los demás hasta que solo uno por planeta podía quedar). Una galaxia entera llena de estos seres. Cada uno de ellos un planeta en si mismo. Y lo más curioso de esta raza era que cuando se convertían en planetas vivientes, en su superficie nacía vida. Vida que formaba parte de ese ser, que lo cuidaba, lo nutría y en algunos casos incluso alcanzaba la inteligencia. Vida que evolucionaba a su vez, creando tecnología espacial, moviéndose por la galaxia, colonizando otros planetas, sin saber que esos otros planetas eran en realidad seres durmientes de esa raza primigenia. Tal vez los humanos seamos como esos seres… viviendo encima de seres vivos sin siquiera imaginarlo…

Otra raza de la que me habló fueron los Kildorn. Una raza pacífica que vivió en una galaxia en el borde mismo de este universo. Eran seres arbóreos y pacíficos. Crecían a lo largo de los ríos de su planeta natal. Su apariencia era la de robles colosales (la imagen que apareció en mi mente cuando Rocky hablaba de estos seres era la de un roble, así que supongo que serían así… aunque tal vez sean muy diferentes pero mi mente emule lo que Rocky quería decir a algo que yo pudiese entender). Aunque permanecían inmóviles a lo largo de todo su período vital, se comunicaban entre sí a través de pensamientos telepáticos. Raza que conquistó su propia galaxia gracias a otras razas, que cuando llegaron a su planeta y lo colonizaron, llevaron las semillas por toda la galaxia, hasta que en cada planeta habitado había un Kildorn. Su capacidad de comunicación rompía las barreras físicas, pudiendo así comunicarse entre ellos a millones de años luz de distancia con sólo el tiempo que se tardaba en formular un pensamiento. Para cuando todas las razas inteligentes de esa galaxia se extinguieron, los Kildorn ya vivían en todos los mundos habitables. Y aún a día de hoy (o por lo menos cuando Rocky fue concebido) esa galaxia les pertenece.

La verdad es que es genial el tener a alguien con quién hablar. Eva es maravillosa y me hace mucha compañía. Pero Rocky es especial. Sabe millones de historias (más bien las recuerda). Nunca se mete conmigo por mis neuras y caprichos. No me llama pervertido cada dos por tres (aunque cuando Eva lo hace, suele ser con razón… pero en mi defensa diré que cuando la veo contonearse con esos modelitos tan sexis… buffffffffff… la de duchas frías que me tengo que dar cada día). No me riñe por pasarme horas y más horas a remojo en agua caliente en la bañera con la única compañía de un libro (porque Eva sigue sin aceptar mi invitación de unírseme). No me repite día sí y día también que tengo que hacer más ejercicio a ver si me quito la panza de una vez (vale que desde que empecé el viaje he ganado un poco de peso… o un mucho… pero es que el deporte cansa…)… vamos, que desde que tengo a Rocky conmigo, este viaje ha ganado mucho. La echaré mucho de menos cuando por fin encontremos un lugar en el que pueda crecer.

Y ahora la ronda de fotos.

Aquí un planeta amarillo al que bajé a ver si podía dejar a Rocky. Pero no era apto para ella.




Un conguito espacial… nada más verlo me entró un antojo de chocolate que asalté la despensa y casi termino con las existencias. Menos mal que Eva echó el cerrojo y le puso contraseña… que sino mi panza hubiera crecido tanto que seguro que ni pasaba por las escotillas de la nave…




En este también tuve antojo de chocolate… pero ahora estoy racionado… como máximo Eva me permite una tableta a la semana… así que me contengo y sólo pruebo una onza (o dos… o tres… más no… sólo a veces) al día, para que dure… ¿Verdád que Eva es una mandona? Menos mal que tengo a Rocky para que me de mimos y cariños…




Esta es la luna de un planeta tipo Tierra (se puede ver al fondo de la foto). Me posé buscando un hábitat adecuado para Rocky (sobre todo porque en el tipo Tierra había vida inteligente, y así, caso de ser apto para Rocky, podría ser una buena compañía para ella, e incluso una buena influencia para los habitantes de ese mundo si se llegaban a comunicar).




En este planeta de amoníaco había vida. No creo que fuesen muy agradables a la vista (mucho menos al olfato), pues por los escáneres de superficie que hice del planeta aún estaban en la fase de salir de los mares… y siendo éstos de amoníaco… bufff… menudas pintas que se deben gastar los habitantes… seguro que plastas verdosas asquerosas y reptantes de babas sin fin… igualitos a mi cuando me despierto de resaca… vamos, una imagen nada agradable…




Este era un sistema dual en el que en la misma órbita de la estrella se encontraban en armonía dos planetas, uno metálico (con atmósfera y terraformable) y un acuático (también terraformable). Una buena opción para la humanidad cuando lleguemos tan lejos. Recursos y espacios habitables todo en el mismo sitio (o a un salto cercano)




Otro mundo de amoníaco… pero este era muy curioso, pues así como todos los que he visto hasta la fecha eran marronáceos, grisáceos o incluso casi negros, éste tenía más pinta de mundo acuático, o incluso tipo tierra que de mundo de amonio… pero se ve que la galaxia aún nos esconde millones de sorpresas por descubir




Esta es una foto de mi careto mientras manejo el SRV por una de las lunas en las que aterricé. No era apta para Rocky, pero al menos me di un buen paseo para descansar del “salto+salto” típico del viaje. Me pasé dos días ahí, viajando entre las dunas y montañas del lugar. No es que hubiera nada que ver, la verdad, pero fue divertido el saltar sin medida y darle toda la brasa posible al aparato… un luna con una gravedad de 0,02g daba mucho juego… menudos saltos se podían hacer si se pillaba buena velocidad y una buena rampa (a punto estuve varias veces de reventar por el leñazo… pero la verdad es que sin un poco de riesgo, ¿Dónde estaría la gracia?)





Este es un sistema con tres soles cercanos, no lo suficiente como para churruscarme, pero si lo suficiente como para que se distingan correctamente en la misma foto.




Ahora toca la ronda de tipos Tierra que encontré esta semana. Ha sido una semana provechosa (que cuantos más de estos venda, más dinero me sacaré con el viaje… menuda juerga me espera cuando regrese)










Hubo más, pero si pongo más fotos, se va a llenar el diario de ellos, y no es plan. Ahora toca la foto de un sistema dual. Una estrella tipo O y una tipo B. Estaban tan alejadas la una de la otra que tuve que alejarme mucho para poder lograr que aparecieran en la misma foto. Pero aunque se ven en pequeñito, se puede observar la potencia lumínica de la tipo O frente a la tipo B… y de un violeta precioso, todo sea dicho




Y ya para terminar el recorrido semanal. Esta semana la termino empezando el salto entre brazos. Por ahora aún tengo buena densidad de estrellas para saltar, pero me temo que no va a ser así todo el trayecto… creo que esta vez he esperado demasiado antes de hacer el intento… espero poder moverme rápido y no perder mucho ritmo… pero bueno, llevo una buena ventaja sobre el calendario inicial, y, viéndolo por el lado positivo, así serán más sistemas en los que me podré detener para ver si Rocky encuentra por sin su hábitat perfecto.




Y ahora ya, toca meterse en la bañera a relajarse, que bien merecido lo tengo. Me llevaré a Rocky conmigo para charlar y seguir disfrutando de sus historias. Lástima que Eva no pueda oírlo… y más lástima aún que no quiera acompañarme en la bañera… ligerita de ropa… o mejor aún, sin ninguna ropa…

Creo que voy a llenar la bañera de agua helada… lo necesito…
 
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Buff… una semana entera saltando entre brazos. Menudo fastidio. Todo este tiempo para recorrer los míseros 6.000 años luz que separan ambos brazos galácticos. Es el problema de haber empezado demasiado tarde. He de reconocer que aún no fue demasiado tiempo, ya que fueron solo tres ocasiones en las que tuve que dar media vuelta. Pero aún así se hace eterno el hecho de tener que repetir los recorridos, a la caza y captura de estrellas capaces de recargarme el tanque de combustible.

Y aún me quedan dos brazos más antes de regresar a la burbuja. Eso son dos saltos entre brazos. Y si sigo a este ritmo, serán dos semanas más de plazo. Asumiendo un viaje en el propio brazo de dos semanas para cada brazo (o tres si me detengo mucho), más las dos semanas que me llevará saltar de entre ellos… eso hace un mínimo de 6 semanas de trayecto. Si mantengo este ritmo a mediados de noviembre (finales si me detengo mucho), habré cubierto el círculo completo. Contando otra semana más de regreso a la burbuja. Principios de diciembre y habré regresado. Tiempo más que de sobra para cumplir con la apuesta.

Tengo que empezar a pensar en dejar espacio de carga libre para meter todas las barricas de rica hidromiel que me esperan al llegar a casa.

La parte mala de esta semanita ha sido el tedio y el cansancio típicos de tener que repetir rutas. La parte buena es que pude descubrir multitud de planetas a los que bajar para comprobar si eran válidos para Rocky. Pena que ninguno de ellos cumpliese las condiciones que necesita mi preciosa dragoncita… pero por otra parte, así podré seguir disfrutando de su compañía un poco más.

Y hablando de Rocky, esta semana me siguió contando muchas historias sobre razas alienígenas que rondan por el universo. También me habló de posibles mejoras tecnológicas que ponerle a Eva, si bien, con mi pobre conocimiento sobre ingeniería de naves, tecnología robótica y física elemental, a lo más a lo que puedo aspirar es a contarle a los grandes genios las “posibilidades”, por si acaso a ellos se les ocurre alguna forma de llevarlas a la práctica. Por mi parte, sé hacer la O con un canuto… y sólo si alguien prepara el canuto primero (que si lo preparo yo, lo más seguro es que me lo acabe fumando…). Así que de poca ayuda podré ser para mejorar el rango tecnológico de la humanidad.

Sobre esas razas alienígenas hoy voy a hablar de una que me llamó la atención. En primer lugar decir que es una raza muy avanzada tecnológicamente. Tanto es así que ya han dominado por completo su galaxia de nacimiento y, en el momento en que Rocky fue concebida, empezaban a moverse a otras galaxias. La nuestra está cercana a la de ellos, así que es posible que en breve (entendiendo “breve” por un período de tiempo inferior a los 5000 años, pero posiblemente superior a los 2000 años… así que dudo mucho que yo lo vea… aunque cosas más raras se han visto) los tendremos por aquí, por lo que todo conocimiento sobre ellos, bienvenido sea… porque nos hará falta…
Esta raza son los Khisnodari. Una raza que evolucionó en un planeta tipo tierra, como podría ser el nuestro. Al igual que podría ser nuestro caso, empezaron como unos simples seres acuáticos que salieron a tierra. Allí crecieron y se reprodujeron diferentes especies. Algunas se extinguieron, otras cambiaron. Exactamente igual que nosotros. Pero en su caso, para cuando llegó la segunda extinción masiva, estos seres ya habían alcanzado su óptimo evolutivo. La razón de que sobrevivieran a esa extinción fue que esos seres no vivían por si mismos, sino que lo hacían a costa de otros seres vivos. Eran parásitos que infectaban a otras razas. Estos seres no eran inteligentes por si mismos, pero cuando la evolución de su planeta creó seres que sí lo eran, cuanto estos Khisnodari los infectaron también ganaron dicha habilidad. Así esta especie se propagó por todo el planeta, infectando a los desdichados seres que lo habitaban. A partir de ahí conquistaron toda la galaxia, infectando al resto de razas inteligentes que la poblaban. Esa galaxia es el ejemplo perfecto de ausencia de racismo y xenofobia, pues aunque por fuera puedan tener mil millones de formas diferentes, por dentro cada uno de esos seres sigue siendo un Khisnodari. Temo el día en que su flota llegue a nuestra galaxia, pues no es necesario nada más que un simple contacto epidérmico para que se propague la infección y los humanos perezcamos como raza para no ser nada más que simples contenedores de Khisnodari. Además su conocimiento tecnológico es abrumador, pues al poseer los recuerdos y capacidades de las diferentes razas que poblaron su galaxia natal, han podido avanzar a pasos de gigante en todos los temas científicos… ventajas de poseer la capacidad de fusionarse con las grandes mentes científicas de diferentes razas.
Rocky me cuenta que su raza es inmune a estos seres gracias a que al tener una base de silicio frente a la base orgánica de los Khisnodari (y de los humanos) no hay compatibilidad posible para la infección. Y menos mal, pues un Khisnodari con todo el poder e inteligencia de un dragón… miedo me da…

Y vamos a pasar ahora a la ronda de fotos semanal.

Empecemos el recorrido fotográfico con una foto de un gigante gaseoso con dos soles tan cercanos que en la propia foto se pueden ver bien grandes a su lado.




Este es un planeta que me dio mucho miedo… teóricamente era un “tipo tierra”, pero por los escáneres que hice de su superficie, estaba más muerto que tatarabuela Petunia. Analizando los datos saqué en claro que hubo una guerra nuclear a escala masiva. La radiacción residual del planeta era bestial. Los casquetes polares cubrían buena parte de la superficie del planeta. El invierno nuclear aún estaba empezando y posiblemente en unos cientos de años más, nada más que hielo quede ahí. Tal vez alguna que otra forma de vida pueda subsistir ese tiempo… tal vez algún organismo resistente a la radiacción pueda prosperar… pero de buenas a primeras no le auguro mucho futuro…




Una de las lunas a las que descendí para ver si era válida para Rocky. Pero ningún éxito. Ya me lo imaginaba (pues muchas iguales he visitado desde que la encontré), pero la esperanza es lo último que se pierde.




Otra luna en la que practiqué el surf con la anaconda (una gravedad de 9 me hizo sudar tinta para posarme sin daños y luego salir… pero sin riesgo en la batalla no hay gloria en la victoria, que dice el refrán). Al fondo se puede ver el planeta al cual orbitaba, un metálico terraformable. Tal vez en un futuro no muy lejano estén por aquí los humanos jugando… soñar es gratis…




Aquí tenemos un planeta metálico enorme. En la foto no se aprecia, pero según el escáner (y la visual, que también ayuda) tiene casi 3 veces el tamaño de la Tierra. Una verdadera animalada para ser el primer planeta de su sistema (un sistema con una estrella Tipo M).





Este otro es un metálico sencillo, sin nada que mencionar sobre él. Le hice la foto por hacérsela. Pero al fondo se puede ver su luna. Una luna con grandes posibilidades para Rocky. Aunque al final también resultó ser un fracaso.




Aquí me estoy alejando de un mundo metálico (menudo viajecito entre brazos, el 90% de los planetas que encuentro eran metálicos… poco éxito a la hora de conseguir fondos por la venta de la exploración). Grandes tormentas lo azotaban. Obviamente no era apto para la vida humana. Sobre todo por su atmósfera de amoníaco. Aunque tal vez alguna que otra raza galáctica que tenga una base nitrogenada pueda sobrevivir ahí… quién sabe…




Este es uno de los planetas a los que bajé. Grandes “ríos” azules poblaban su superficie y enormes y preciosos anillos metálicos se podían ver en el cielo. No fue bueno para Rocky, pero eso no quita que me pasé unas cuantas horas dándole al “boogie-time” con el VRS a toda potencia. Cuando se pasa tanto tiempo encerrado en una nave por el espacio, a veces hace falta relajarse, y para ello una de las mejores opciones (la mejor sigue siendo la bañera, el agua caliente y las “manualidades”… lástima que Eva siga negándose a acompañarme…) es darle cerita al bólido y disfrutar de la velocidad.








Este es un metálico rojizo. Terraformable según me informó Eva. Me recordó a Marte en sus buenos tiempos antes de hacerlo habitable




Esta era una T-Tauri con unos anillos que cubrían más de 20 veces su radio. Una animalada.




Y aquí, por fin, un tipo Tierra. Se hacen escasos en los saltos entre brazos. El único que encontré en toda la semana. Y eso que di vueltas y más vueltas intentando encontrar ruta óptima entre ambos brazos. Y ni así, entre todas las estrellas que visité, encontré más que éste… Puede que en un futuro lejano, cuando la humanidad haya poblado toda esta galaxia, éste planeta se use como “base” para los viajes entre brazos. Y en ese día, cuando todas las naves pasen por ahí, verán mi nombre gravado al fuego en el cielo por ser su descubridor… Que le voy a hacer… la soledad aumenta los delirios de grandeza :p




Este era un planeta acuático. Al menos así me lo dijo Eva cuando lo analicé, aunque por la imagen casi parece un metálico común. No se… tal vez la atmósfera (90% de monóxido de carbono) lo haga aparentar así de oscuro…




Y aquí, ya para finalizar la ronda de fotos, un par de planetas gemelos a los que bajé para “estirar las piernas”. Nada que contar sobre ellos. Aburridos hasta decir basta. Ni tan siquiera me dieron buenas rampas para disfrutar con el SRV, pero como el que ahora mismo tengo en la foto fue en el que me acabo de parar mientras escribo, como que no me queda otra que mencionarlo “para el archivo”. Y no… tampoco eran válidos para Rocky.




Aquí tenemos por fin el recorrido de esta semana. Se puede ver que no he podido avanzar mucho. He tenido que dar varios rodeos e incluso dar media vuelta varias veces hasta poder llegar al otro brazo. Las noticias sobre mejoras tecnológicas que me llegan dicen que la última instalación de firmware al sistema de navegación permite planificar rutas de hasta 20.000 años luz… deseando estoy de llegar a la burbuja otra vez para poder instalárselo a Eva. Que ahora, de mil en mil esto es un infierno… puede que para viajar normal, no pase nada… pero cuando llega el momento de “saltar” entre brazos, un ordenador capaz de hacer recorridos tan largos sería toda una ventaja, pues permitiría elegir la ruta más corta y más eficiente, sin necesidad de hacer cálculos ni rutas alternativas, ni dar media vuelta, ni replanificar todo otra vez… Menos mal que la tecnología sigue avanzando... y para bien esta vez.






FDP
Sí, ya sé que el recorrido de 20.000 años luz ya lo tengo si quiero, al ser una actualización automática, pero no me parecía apropiado usarlo para esta narración, ya que si el comandante Gangrol empezó a viajar con el tope de los 1000 años, luz, debería seguir teniéndolo hasta que regrese a casa. Vale que no le hago feos cuando hago las planificaciones y ya no busco “exacto” los 1000 o menos, sino que busco los 1000 y si es un poco más, lo acepto como válido… pero por ahora nunca he usado más de 1.100 años luz… eso sería “poco ético” para la apuesta ;)
 
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Juuuurl... Gravedad 8. El otro día me pegué un tortazo que casi me mata por tratar de aterrizar a oscuras en gravedad 4. No quiero ni imaginar el doble. Olé!!
 
Menuda semanita. No tanto por el viaje en sí, que no estuvo mal, aunque se me hizo un poco repetitivo, ya que cada vez más los planetas y sistemas que veo parecen calcos unos de otros y casi parece que la suerte no me acompaña a la hora de encontrar cosas nuevas. Sino por las historias de Rocky.


Por una parte me ha dicho que se acerca la hora de la despedida. Siente que el hogar le llama. Que ya está cerca. No puede decirme cuándo ni dónde está… sólo que está cerca. Que se aproxima la hora de la partida. La verdad es que voy a echarla mucho de menos. Pero por otra parte agradezco que haya de dejarla lejos del radio de influencia humana. No sé yo lo que haría mi especie si se encuentra con algo como Rocky. Lo más seguro es que la diseccionara para aprender todo lo posible de ella… eso si no la tortura primero para sonsacarle todos los secretos que lleva consigo. En el fondo sé exactamente cómo somos los humanos. Y no es que seamos una raza amigable. Somos una raza de las que disparan primero, disparan después y, por si acaso, vacían el cargador…

Pero por otra parte me ha hablado de otra de esas razas que tiene en su memoria. Una raza de una galaxia muy lejana. Una pena. Si fuese una galaxia cercana… invertiría todo cuanto tengo en los mejores desarrolladores de motores de salto para crear portales de salto capaces de alcanzar otras galaxias… o me congelaría en hibernación mientras dejo la nave vagar por el vacío entre galaxias hasta alcanzarla… o ya se me ocurriría algo para poder llegar hasta allí. Y lo comprenderéis cuándo os hable de esta especie.

La especie en sí se denomina Ahaanaaha, pronunciándose como algo parecido a “ajnajá”. Los primeros estadíos evolutivos de esta especie podrían recordar a una especie de ameba gigante. Un “limo” (o “slime”), como los de los antiguos juegos de rol. En el planeta en el que se encontraban habían alcanzado el grado óptimo de evolución. No eran inteligentes ya que para sobrevivir como culmen de su ecosistema no era necesario. Pero a ese planeta llegó una nave espacial. En ella venían seres de otras especies a estudiar el planeta y ver si podía ser apto para mandar naves de colonos. Esos seres pertenecían a una rama exploradora de una especie de Federación Galáctica de seres inteligentes (algo curioso, pues en la mayoría de las galaxias, las especies luchaban entre sí hasta alcanzar el control total de su galaxia, normalmente exterminando al resto de las especies inteligentes, o transformándolas en esclavos… lo que demuestra que la inteligencia suele llevar consigo un instinto bélico considerable, llegando incluso al nivel del genocidio… sólo hay que ver lo que ocurre en nuestra propia galaxia, que acaban de aparecer unos seres y lo primero que hacemos es pegarnos entre nosotros) que cooperaban entre sí para encontrar nuevos mundos válidos para cada uno de ellos, así como para empujar a otras razas inteligentes a avanzar hasta poder incorporarse a la propia Federación.

Pero a lo que iba, que me pierdo… cuando estos seres llegaron al planeta se encontraron con los limos (a partir de ahora los llamaré así, pues me resulta más cómodo que andar escribiendo su nombre de cada vez… tantas a me matan). Contrariamente a lo que hubiera hecho un humano en su primer contacto (matarlo, cocinarlo, destruirlo, exterminarlo, mutilarlo, torturarlo… lo normal), éstos los estudiaron pacíficamente y llegaron a la conclusión de que era una raza con mucho potencial. Sobre todo porque en contacto con ellos, los limos empezaron a cambiar de apariencia, adecuándose a aquel ser que tuvieran más cerca. Cuánto más tiempo permanecieran a su lado, más estable era la forma que adquirían, dejando de lado su apariencia inicial de esferas verdosas, viscosas y translúcidas para adquirir más consistencia, opacidad y dureza. La forma final que alcanzaban diferían en función de aquel ser con el que pasaban más tiempo, pero todas tenían en común que aparentaban pequeños animales propios del planeta natal de cada raza, justamente aquellos que cada uno de ellos creía que sería la mascota perfecta. Cuando esos seres se marcharon del planeta, se llevaron consigo muchos limes.

Los limes no eran inteligentes en si mismos, pero poseían una especie de conexión empática con aquellos otros seres que los habían encontrado. Esa conexión los modificaba exteriormente hacia “algo” que se considerase inofensivo y apetecible. De ahí que todos adquiriesen esas formas de mascota.

Esto ocurrió durante los primeros tiempos de la Federación. Con el paso del tiempo, todo ser consciente de la Federación tenía uno o varios limes como mascotas. Y el tiempo siguió pasando. La mitad de la galaxia había sido explorada y asimilada al pensamiento de la federación. Las razas nuevas que se habían unido también habían adquirido la costumbre de adoptar un lime. Y éstos siguieron evolucionando lentamente. Las formas que adquirían eran cada vez más sólidas, más estables y más realistas. Siempre basadas en los sentimientos y emociones de sus “compañeros”.
Y así se llegó al punto de no retorno. El punto en que los limos adquirieron formas perfectas no ya de “mascotas” sino de los propios seres que los habían adoptado. Y empezó la “asimilación” racial. La unión de cualquiera de esas razas con los limos era fértil. Y los descendientes creados a partir de esa unión tenían la apariencia de la raza “maestra” pero la capacidad de transformación de la raza “lime”, además de ganar lo que a los limes les seguía faltando: Inteligencia. La aptitud de los limes de adquirir la forma “perfecta” en función de los deseos de su compañero hacía que los seres de esas otras razas dejasen de emparejarse entre sí. Todos preferían un “lime” a otro ser. Y es totalmente comprensible, si pudiésemos tener un compañero que fuese todo cuanto deseamos (incluso los deseos inconscientes de los que no nos damos cuenta), ¿acaso no lo aceptaríamos como un regalo divino?

Con el paso de los milenios, en esa galaxia desaparecieron todas las demás razas y sólo los “neo-limes” quedaron. Ya no eran limes propiamente dichos, pues habían ganado las aptitudes y capacidades de cada una de las razas previas, mantenían las apariencias de todas ellas, cambiándose en función de las circunstancias y de las necesidades, pero manteniendo el individualismo de cada una de sus razas predecesoras. Una galaxia en la que habían desaparecido todos los tabúes sexuales existentes. Una galaxia en la que las uniones sexuales entre los distintos seres, independientemente de la raza originaria, eran fértiles y viables.

Y si os preguntáis el porqué quiero irme para allí… ¿Acaso hace falta decirlo? Una galaxia llena de seres sin tabúes sexuales de ninguna clase, los cuales viven de la empatía. Seres que adquieren la forma más ansiada por la otra parte y que cumplirán todas y cada una de las fantasías del otro… ¡¡¡Cómo para no querer ir!!!

Para que luego digan que la única forma de conquistar una galaxia es a través de la guerra. Desde luego estos seres han llevado a su máxima expresión el “haz el amor y no la guerra”.

Y ahora toca la ronda de fotos de la semana

Empecemos por una luna amarilla de un sistema perdido de la mano de diox. No es que tenga nada importante esa luna en sí, salvo el hecho de ser la única luna de un planeta con atmósfera de amonio, el cuál era el único orbitando una estrella de clase M. Pocos planetas de amoníaco he visto en estrellas de clase M.



Y este es el planeta en cuestión. La luna y el planeta estaban tan separado entre sí que no pude hacerles foto “pareja”, ya que las fotos que hice en que salían ambos, sólo se veía un punto luminoso al fondo, confundiéndose por el tamaño con las estrellas lejanas.



Este es un planeta con líneas azules (como tantos y tantos otros que he visto en este paseo galáctico), pero con unos anillos bonitos. De ahí la foto



Este es un gigante gaseoso azul. De un azul tan oscuro que se confundía con el horizonte y sólo a corta distancia se podía observar el planeta. A más de 25.000 segundos luz se encontraba de su estrella, de forma que ni con la luz directa de la misma se podía ver bien su color.



Aquí otra de esas lunas blancas con líneas azules, pero tan cercana al gigante gaseoso anillado al cuál orbitaba que se podían ver ambos sin problema.



Dunas lilas para disfrutar “surfeando” con el SRV… unos buenos garbeos me pequé por esta pequeña luna



Este gaseoso se veía bien bonito desde sus proximidades. De calmadas tormentas en su mayoría, pero con una banda más clara y chispeante por su ecuador… incluso si tuviera la tecnología de bajar a planetas con atmósfera y gigantes gaseosos, me daría miedo acercarme a ese… o tal vez no… tiene pinta de ser interesante de surfear por el ojo del huracán central



Toca la ronda de los tipo tierra. Este es uno con una glaciación considerable… llegando casi hasta su ecuador. Habrá que comprar ropa de abrigo si queremos visitarlo.



Este es más “habitable”… pinta tenía de ser “primavera eterna”. Con suficiente tierra como para albergar una buena cantidad de humanos. Y con esas playas preciosas, montar un buen complejo hotelero al que retirarme cuando llegue el momento.



Este era un tipo tierra al que póco le faltaba para ser acuático simple. En todo el planeta sólo había una pequeña isla. No pude hacerle foto pues estaba en la parte oculta por el sol y no se veía casi. Pero de todas formas, espero que me lo paguen por Tierra y no por Acuático… hay una buena diferencia de créditos entre ambos…




Este sí que es un acuático. Se ven sus mares (o su mar… que al estar completamente cubierto de agua, salvo el polo helado) brillando de azul… Parecía calmado… pero esos son los peores… seguro que gigantescas olas azotaban toda su superficie. Perfecto para sacar la tabla y domarlas…



Esta era un planeta sencillo. Si le hice foto fue por ese símbolo raro que tiene en un lado… casi parece un grafiti. Como si lo hubieran hecho a posta. Descendí para ver si había algo. Pero nada. Simple “accidente geográfico”. Pero aún así queda bonito en la foto.





Dos gaseosos cercanos uno del otro. Ambos con anillos. No tan cerca como para que sus anillos chocasen (lo cual hubiera sido catastrófico a nivel galáctico, pero muy hermoso a nivel visual), pero si tan cerca como para poder sacarlos ambos en la misma foto





El planeta “Inferno”. Negro como la noche, brillante como el pecado. Grandes fosos de lava en su superficie. Sólo faltaban los diablillos con sus tridentes correteando por la superficie. Hablando de la mitología con Eva mientras visitaba este planeta, a la muy “descocada” no se le ocurre otra que aparecer en su holograma en plan “súcubo”… diox… casi una hora de ducha fría me costó la bromita…



Esta luna orbitaba un acuático terraformable. La luna en sí era rica en metales. Así que es una buena opción para cuando los humanos lleguen a este recodo de la galaxia. Materiales y espacio todo en uno. Espero que me paguen bien por la información.



Como las lunas blancas con líneas azules, este tocó marrón con líneas amarillas. El primero de este estilo que veo. De los primeros hay a patadas, de estos, aún no he visto más que éste… así que toca foto y disfrutar de la visita



El planeta del butano. No sólo por el color, sino por el vulcanismo. O por lo menos eso fue lo que me dijo Eva cuando analicé el planeta. Géiseres de Butano. Mira que lo recorrí de arriba abajo y nada… cuando regrese a la burbuja tengo que mejorar los escáneres de la nave, y mejorar también su velocidad, que recorrer las lunas a dos por hora no es plan…



Otro planeta de amoníaco… por esta zona de la galaxia hay unos cuantos. Casi todos se ven iguales. Me gustaría saber qué tipo de seres los habitan. En teoría los Thargoides provienen de un mundo así… o eso dicen los “expertos” (claro que definirse experto en un tema como ese es complicado… cuando nadie sabe nada)



Recorrido actual. Me voy acercando al fin del trayecto. A ojo de buen cubero, un mes… a lo sumo mes y medio. Tiempo más que de sobra para cumplir con la apuesta. Estoy que me salgo!!! XD

 
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Durante esta semana Rocky me ha estado hablando mucho de su propia raza. Me ha dejado caer que en breve encontrará su lugar idóneo para crecer, por lo que se ha portado muy bien conmigo. Sabe, pues esa es la parte buena y al mismo tiempo la parte mala de la conexión telepática que compartimos, que la voy a echar de menos. Me ha ayudado mucho a soportar estos meses de abandono. Vale que Eva sea también inestimable para ello. Pero son diferentes. Así como con Eva me comunico por voz y me responde de igual forma, con Rocky la comunicación es mental, se pierde mucha menos información. También está el tema de las emociones y sentimientos, con Eva es complicado ya que suele ser muy cortante con mis avances (después de tanto tiempo compartiendo nuestra vida, y sigue siendo imposible que me acompañe en la bañera… con lo feliz que me haría disfrutar de un buen baño caliente al lado de una preciosidad como ella… bueno… seguiré soñando), mientras que con Rocky, como la comunicación es mental, las emociones, los sentimientos, la ironía, el sarcasmo… todo está implícito en la comunicación de forma inequívoca. Además de que al ser una dragona de una especie totalmente ajena y diferente a la humana (y con un mecanismo reproductivo incompatible con nosotros), es imposible que haya ningún tipo de avance romántico entre los dos… y eso sin meternos en la diferencia de escala, que eso ya es otro cantar (imaginad tan solo que tuviesen un sistema reproductor compatible con el humano… con ese tamaño… el mero concepto de “la tengo pequeña” se queda corto… y tan corto…).

Pero bueno… que me voy por las ramas. Rocky me estuvo hablando del proceso mediante el cual el huevo pasa a ser un dragón de verdad (ya me lo había comentado, pero ahora me lo ha desarrollado bastante mejor). Cuando un huevo alcanza un planeta adecuado, se va hundiendo en el mismo hasta alcanzar casi el núcleo del planeta. En ese momento empieza a emitir una especie de pseudópodos que recubrirán el núcleo y servirán de mecanismo de alimentación para el huevo. Éste empezará a crecer y a metamorfosearse lentamente, creciendo de manera proporcional a la masa del planeta que va absorbiendo, de forma que, externamente el planeta sigue idéntico en masa y volumen, pero internamente es el dragón el que ahora ocupa el centro del planeta mismo. Este proceso lleva alrededor de cinco a seis millones de nuestros años, y al final del mismo, el dragón emerge del planeta rompiendo la cáscara que ahora es su corteza. Dependiendo del tamaño del planeta que lo haya alimentado, las consecuencias pueden variar desde la destrucción total del mismo en polvo estelar (si el planeta era tan pequeño que el dragón se lo comió entero), o bien la formación de un cinturón de asteroides alrededor de la estrella del sistema (si el planeta era tan grande que el dragón sólo necesitó un pequeño porcentaje de su masa para alcanzar la edad adulta). En cualquier caso, la eclosión del cascarón siempre hará explotar el planeta. En caso de ser un mundo habitado (casos ha habido, por lo que me contado Rocky), el proceso de ruptura dura tanto tiempo que si aquellos que lo habitan son inteligentes y de suficiente desarrollo tecnológico, les daría tiempo a emigrar por completo. En caso contrario, es la extinción completa de esas formas de vida, pero incluso de ser así, las vivencias y experiencias de esos seres que habitaban el planeta no se pierden, ya que formarían parte del nuevo dragón y por lo tanto adquirirían una especie de inmortalidad (no real, ya que todos morirían, sino inmaterial, pues serían recordados por toda la eternidad… o por lo menos durante tanto tiempo como existieran los dragones).

Algo que nos pasará a mi y a Eva. Pues al haber conocido a Rocky (aún cuando Eva no sea capaz de comunicarse con ella, yo sirvo de intermediario al efecto), cuando ésta evolucione a un dragón completo, todos los recuerdos de nuestra breve asociación quedarán impresos en la memoria racial de estos seres. Visto en perspectiva, tal vez no sea una gran noticia para la humanidad el que sea yo su embajador con los dragones… sobre todo si me toman a mi como “modelo” de lo que es un ser humano… la verdad, menuda imagen que les vamos a dar (un bípedo gordo y peludo con unos instintos sexuales primarios, capaz de babear como un colegial por la representación holográfica de una IA, la cual no sólo no responde a ninguno de sus galanteos sino que además se pasa el día increpándolo por ser un “cerdo salido”… sí… menuda imagen racial)… pero bueno, visto desde el lado bueno, seremos recordados como especie hasta el fin de los tiempos.

Al final de la fase de “eclosión”, el dragón se extiende en toda su longitud (mientras permanecía dentro del planeta estaba enroscado sobre sí mismo) y empieza a orbitar la estrella, absorbiendo los rayos solares y la radiación cósmica. No se trata de una órbita estable, sino que el dragón vuela alrededor del sol en una espiral descendente hasta alcanzar un punto orbital lo más próximo posible a dicho sol. Según el tipo de estrella que sea, será más o menos cerca de la misma (así una estrella tipo M tendría que orbitarla a menos de 1 segundo luz, una tipo O ya necesitaría orbitarla a al menos 10 segundos luz). De esta manera se “carga” para poder “nadar” por el vacío. Este es un proceso bastante más rápido que el primero. Si bien podemos entender “rápido” desde el punto de vista de un dragón, ya que si el primero se medía en millones de años, éste se mide en simples decenas.

Cuando se ha “cargado” por completo (ya depende tanto del dragón como de la estrella de la que se alimenta), comienza a mover la cola y los pseudópodos de la misma, creando corrientes gravitacionales que le permiten abrir una puerta al subespacio, donde entrará y seguirá nadando por él hasta alcanzar su hogar final, donde el resto de los dragones lo esperan.


Vamos, que le esperan unas buenas vacaciones… miles de millones de años hasta regresar a casa. Y yo que me quejaba por una vueltecita a la galaxia de 6 meses. Desde luego es cierto eso que dicen que todo depende de la perspectiva.

Vamos a la ronda de fotos antes de que me empiece a poner sentimental.

Esta semana ha sido provechosa “acuáticamente hablando”. Parece ser que este brazo abunda de planetas acuáticos. Un par de tierras también encontré, así como también otras cosillas interesantes por el medio. Pero sobre todo planetas acuáticos… montones y montones de ellos… incluso varios sistemas con tres juntitos. Algunos terraformables, otros no. Pero de todas formas, imprescindible acercarse a ellos para saberlo (y sacar los datos que vender, que la verdad es lo que importa… después de todo, mi mantra es: “Si hay mucha pasta, con eso me basta”).















… sí… la verdad es que fueron unos cuantos (y montones de otros más que pasé de hacer foto… la verdad es que visto uno, vistos todos)

Pero entre todos esos acuáticos, también encontré otras cosillas interesantes. Por ejemplo este signo de exclamación en el espacio. Seguro que ese sistema estelar quería decirme algo. O tal vez advertirme. No sé… Pero la verdad es que no quedó mal la foto



Aquí un par de metálicos básicos como tantos y tantos otros… que si le hice foto fue sólo porque ya empezaba a estar hasta los mismísimos de tanto acuático…





Unos cañones interesantes para “surfear” con el SRV (nada mejor para desconectar de tanta agua que bajar a un desierto marrón para darle cerita al buga).



Un planeta de amonio. La verdad es que en brazos anteriores se vieron más que en este… o están escondidos, o yo no los he sabido buscar mejor. A lo mejor los Thargoides tienen algún tipo de mecanismo de ocultación que los hace invisibles al radar…



Un rocoso anillado al que si le hice una foto fue sólo por puro aburrimiento…



Y por fin un par de tierras… lo que costaron de encontrar. Tanta agua y tan poca tierra.





Recorrido de la semana. Voy a muy buen ritmo. Teóricamente ya tendría que empezar a cambiar de brazo, para luego mantenerme en el siguiente hasta alcanzar el punto inicial del recorrido y luego regresar a la burbuja. Pero me estoy planteando muy seriamente el seguir por este brazo hasta el final. Sé que luego voy a tener que dar media vuelta… pero tengo tiempo de sobra (creo) y tal vez encuentre algún atajo… todo es cuestión de arriesgarse.

 
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